Roselyn Sánchez dice rodar filme sobre tráfico de personas fue “un despertar”

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Los Ángeles (EE.UU.) EFE.- La actriz puertorriqueña Roselyn Sánchez dijo en una entrevista con Efe que rodar “Traffik”, una película sobre el tráfico de personas, fue “un despertar” para ella ya que siempre pensó que ese problema ocurría únicamente en países tercermundistas.

“Es una situación que me da pánico y tristeza. Me deprime saber que estas cosas ocurren”, afirmó la intérprete de 45 años sobre el argumento del filme, actualmente en la cartelera estadounidense.

“Uno como padre ya nunca duerme igual por la responsabilidad de que tus hijos estén bien, pero si añades cómo están las cosas ahora en el mundo… No hay respeto hacia la misma humanidad”, comentó la de San Juan.

“Esas niñitas que desaparecen y no las vuelves a ver nunca… Piensas que no puede ser real, pero lo es. Siempre pensé que era una vaina tercermundista, pero pasa en EE.UU. y en todas partes”, agregó la intérprete.

Según datos de la iniciativa Polaris Project, en 2016 se registraron 7.621 casos de tráfico de personas en EE.UU., de los cuales 2.105 involucraban a ciudadanos estadounidenses.

EE.UU. incluyó en junio del año pasado a China en su lista de países que no hacen lo suficiente para combatir el tráfico de personas.

En esa “lista negra” del informe anual del Departamento de Estado de EE.UU. sobre el tráfico de personas en el mundo, aparecen países como Venezuela, Belice, Rusia, Corea del Norte, Irán y Siria, entre otros.

“Traffik”, un thriller de acción dirigido por Deon Taylor, cuenta cómo una escapada romántica a las montañas se convierte en una auténtica pesadilla para una pareja (Paula Patton y Omar Epps) que, en el peor momento, recibe la inesperada visita de unos amigos (Sánchez y Laz Alonso).

Todos deberán luchar por su vida tras cruzarse con los miembros de una red de tráfico de personas, que no se detendrán hasta recuperar un teléfono cuyo contenido encierra los nombres de todos los implicados en la trama.

“El libreto me encantó”, reconoció Sánchez. “Me pareció muy interesante porque es un thriller de suspense bien comercial donde al final tiran la curva de la trata humana, que es algo que no me esperaba. Me emocionó el entusiasmo del director y su pasión por el proyecto”, explicó.

La artista reconoció que confió en la arriesgada visión del cineasta y le atrajo especialmente trabajar con un director de fotografía tan reconocido como Dante Spinotti, nominado al Óscar por “L.A. Confidential” (1997) y “The Insider” (1999).