Bien por Danilo

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Danilo Medina, presidente de la República del gobierno del Partido de la Liberación Dominicana, en sus atribuciones como responsable de la dirección de las relaciones internacionales de nuestro país, ha establecido relaciones abiertas con el gobierno de la República Popular China.

Esa decisión, responsable, valiente, necesaria y justa, ha recibido el apoyo y el aplauso de la inmensa mayoría de nuestro pueblo, aun de algunos partidos de oposición, que están convencidos de cuánto beneficiará esa decisión a esta nación, situada en el corazón estratégico de América, que ha esperado más de 50 años después del ajusticiamiento de Rafael Trujillo Molina, para relacionarnos con una de las tres o cuatro naciones con más poder económico que existen en el mundo. ¡Bien por Danilo! El autor de esta columna, tu compañero de 40 años, te felicita, te aplaude y te apoya.

El 16 de abril pasado, se cumplieron 20 años del restablecimiento de nuestras relaciones diplomáticas con Cuba, que realizó Leonel Fernández Reyna, siendo presidente en 1998, dando cumplimiento a una decisión del PLD avalada por el gran maestro político dominicano y de América, el profesor Juan Bosch.

En un acto hermoso, elegante y responsable, celebrado en el Ministerio de Relaciones Exteriores, el autor de esta columna fue distinguido y honrado al ser invitado como amigo de Cuba y de Fidel Castro, para celebrar esa fecha, acompañando al ministro de Relaciones Exteriores, Miguel Vargas Maldonado y al embajador de ese país hermano, Carlos de la Nuez. Estos dos pueblos, distinguidos, el cubano y el de la República Popular China, son expresiones de dignidad y valentía en defensa de su soberanía y solidaridad con otros pueblos del mundo.

Estamos en la obligación de recordar que entre febrero, marzo y abril de 1966 visitamos por tres meses la República Popular China, aceptando la invitación del gobierno de esa nación, después de haber participado en la Primera Conferencia de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina, Tri-continental, celebrada en La Habana, Cuba, en los inicios de ese año. Nuestro viaje a China, partiendo desde Francia, lo realizamos acompañado de aquella inolvidable compañera Aniana Vargas, que junto a otras militantes del 14 de junio viajaron a China a realizar cursos de entrenamiento político y de otra naturaleza.

En China, el autor de esta columna dictó un ciclo de conferencias, sobre la guerra iniciada el 24 abril de 1965 y el enfrentamiento a las tropas de intervención de Estados Unidos de América.

Entre otras ciudades importantes visitamos también Cantón y Shanghái y en esta última recibimos a otras compañeras entre las cuales estaba Sagrario Bujosa, que nos llevó dos cartones de cigarrillos Edén que nos enviaban desde Santo Domingo.

Volveremos a hablar de China más adelante, no importa lo que digan los voceros anónimos del Departamento de Estado de Estados Unidos de América, y mucho menos lo que digan los gusanos de origen cubano, lacayos y servidores incondicionales de los sectores más agresivos de la política del imperio que no ha dejado de hacer todos los esfuerzos para avasallar a los pueblos hispanoamericanos.

¡Adelante Danilo! y el gobierno del PLD que tú presides, que este pueblo pequeño, heroico, valiente, ha hecho conciencia mayoritaria, firme, de que es un “Pueblo legendario, veterano de la historia y David del Caribe”. ¡Bien por Danilo!

Autor: Euclides Gutiérrez Félix