La electroestimulación ayuda hombre con parálisis completa a caminar otra vez.

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Madrid- En 2013, Jered Chinnock sufríó un accidente con una moto de nieve que le impedía volver a caminar. Un contratiempo, que provocaba lesionas graves en las vértebras torácicas de la médula espinal del joven de 23 años y una parálisis completa en las extremidades inferiores, que postraba a Chinnock en una silla de ruedas de la que no se ha podido levantar… hasta ahora.

A través de una investigación publicada en la revista de divulgación científica Nature, los investigadores de la Clínica Mayo de Minnesota y de la Universidad de California Kristin Zhao y Kendall Lee, han dado a conocer que el paciente ha vuelto a experimentar lo que se siente al caminar: “Le habían diagnosticado pérdida completa de función por debajo de la lesión de la médula espinal, lo que significa que no podía moverse ni sentir en la zona afectada”

Todo gracias a un ensayo clínico que han permitido a Chinnock a dar pasos de forma independiente y permanecer de pie, aunque con ayudas. Para que esto haya sido posible, los investigadores han llevado a cabo una técnica experimental que combina la estimulación electrónica de la médula espinal y la terapia de rehabilitación, tal y como recoge la Clínica Mayo en su página web.

Durante la primera fase del ensayo, el equipo sometió al hombre a un programa de terapia física que se prolongó durante 22 semanas. A continuación, los investigadores implantaron un electrodo de estimulación espinal eléctrica y sometió al paciente a una rehabilitación multimodal específica. Tal y como explican en su artículo, el electrodo se conecta a un dispositivo generador de pulsos eléctricos que se comunica con un controlador externo.

Gracias a esta técnica, el paciente fue capaz de realizar una contracción intencional de los músculos de la pierna. Por esa misma razón, los investigadores volvieron a someter al joven a rehabilitación cuando el paciente se recuperó de la cirugía. Así, los fisioterapeutas ayudaron al paciente a movilizar los músculos y generar el aprendizaje necesario para caminar sin necesidad de que el cerebro intervenga. Todo ello gracias a una técnica que consigue imitar las señales del cerebro a partir de los impulsos eléctricos.