Aún no se sabe quién ganó las elecciones presidenciales en Estados Unidos

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Washington (AGENCIAS). El estado clave de Georgia se proponía a terminar el escrutinio de los votos anoche mientras que en Pensilvania el conteo de los sufragios en un condado clave se aplazó hasta hoy, lo que borra cualquier perspectiva de un resultado claro a lo largo de esta jornada.

Además, en Georgia un juez desestimó ayer la demanda que había presentado unas horas antes la campaña del presidente estadounidense, Donald Trump, para desafiar el recuento en ese estado clave, tradicionalmente republicano, pero donde las cosas están muy ajustadas.

La demanda buscaba localizar e invalidar cualquier posible papeleta emitida después de las 19.00 hora local del pasado martes, la hora límite para votar en ese estado, pero el magistrado James Bass consideró que no había suficientes pruebas de que se hubieran contado sufragios registrados después de esa hora. Anoche quedaban unas 60,000 papeletas por escrutar en el estado clave de Georgia, que reparte 16 votos en el colegio electoral y que Trump necesitaba ganar para retener la Casa Blanca.

Con el 99 % escrutado, Trump lleva una ventaja de apenas el 0.3 % a su rival, el candidato demócrata Joe Biden, una diferencia de algo más de 14,700 votos. La ley estatal de Georgia permite solicitar un recuento de los votos si el margen de victoria del candidato ganador es de menos del 0.5 %, algo que parece probable.

En Pensilvania ya está garantizado que el conteo no acabaría anocheves: el condado de Allegheny, donde se encuentra la ciudad de Pittsburgh, aplazó hasta hoy el cómputo de las más de 35,000 papeletas pendientes de contar. El candidato demócrata suma ya 264 delegados en el Colegio Electoral frente a los 214 que acumula Trump. El presidente insistió en sus acusaciones de que ha habido fraude en el voto por correo y culpó a funcionarios demócratas, aunque aportó pruebas para sus denuncias de que los comicios se están amañando.

Biden llama a calma en medio de protestas

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, subrayó que “cada papeleta debe ser contada” y pidió calma a los estadounidenses. Seguidores de Biden y Trump se enfrentaron en Detroit, la ciudad más importante de Míchigan. Simpatizantes del mandatario golpearon cristales del centro de convenciones de Detroit para exigir que se detuviera el conteo de votos.