Barco de ONG alemana con 65 inmigrantes pide ayuda médica urgente y un puerto

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Roma (AGENCIA EFE).- La organización humanitaria alemana Sea Eye, en cuyo barco acoge a 65 inmigrantes rescatados el viernes en el Mediterráneo central, pidió hoy urgentemente un puerto en el que desembarcar a esas personas ante los riesgos para su salud.

La embarcación “Alan Kurdi” se encuentra en los límites de las aguas territoriales de Malta, que no ha dado permiso para que atraque, al igual que le ocurrió ante la isla italiana de Lampedusa (sur), desde donde ha llegado.

De los 65 inmigrantes que acoge a bordo, tres están bajo atención médica por desvanecimientos a causa del calor, según publicó la ONG en la red social Twitter.

“Necesitamos urgentemente asistencia médica y un puerto seguro para todos los rescatados y evitar así que su situación empeore”, instó la organización, junto a una fotografía en la que se muestra a un joven tumbado sobre la cubierta del barco siendo atendido.

El rescate de estas personas tuvo lugar el pasado viernes, a unas 35 millas (56 kilómetros aproximadamente) de la costa de Libia, en aguas internacionales, y desde entonces esperan a que se les asigne un puerto seguro, pero Italia y Malta se niegan.

Tras el rescate puso rumbo a la isla italiana de Lampedusa, al igual que el barco de la ONG Mediterranea, que había rescatado el jueves a 54 inmigrantes con su pequeño velero Alex.

Sin embargo esta última nave ayer sábado invocó el estado de necesidad, entró en aguas italianas sin autorización y finalmente atracó en Lampedusa, desobedeciendo así la prohibición de entrar en el país del ministro de Interior, el ultraderechista Matteo Salvini.

Las autoridades italianas han desembarcado a los inmigrantes salvados por Mediterranea pero le han confiscado la embarcación y han impuesto una multa económica, de 16.000 euros según los medios, en base a un decreto de Salvini que penaliza a quien entra en aguas italianas sin permiso.

Además el capitán del barco Alex, Tommaso Stella, está siendo investigado por el delito de “fomento de la inmigración irregular” y por “violación del Código de Navegación” al no haberse detenido al alto de las autoridades cuando entró en aguas de Lampedusa.

“Tenemos dos naves confiscadas (junto a la Mare Jonio desde mayo), la multa del decreto y hay que añadir los gastos legales. No tenemos una gran financiación, nos hace falta una ayuda enorme. Pero seguro que no tenemos ninguna intención de detenernos”, avanzó hoy la portavoz de Mediterranea, Alessandra Sciurba.