ATLANTA (AP).-Dos meses después de iniciada la temporada, parecía que los Mets de Nueva York se enfilaban con facilidad al título de la División Este de la Liga Nacional.

No tan rápido, dijeron los actuales campeones de la Serie Mundial.

Impulsados por dos estrellas en ciernes, los Bravos de Atlanta de repente recuperaron su magia.

Ahora, están a tan solo un juego detrás de los Mets de cara a la serie más importante del año, tres duelos en Atlanta en el último fin de semana de la temporada regular.

«Va a ser divertido», dijo el manager de los Bravos Brian Snitker. «Esa es la razón por la que uno juega».

Esto no es como las clásicas pujas por el banderín de la era previa a los comodines, cuando un equipo tenía que ganar su liga o división para avanzar a la postemporada. Los Mets y los Bravos tienen asegurados sus boletos a los playoffs.

Pero los demás títulos divisionales ya han sido asegurados a una semana del final de la campaña regular, lo que hace del Este de la Liga Nacional el caso atípico más atractivo. Y ganar la división viene con una gran ventaja.

Quien se corone en esa división descansará durante la primera ronda. El equipo que termine en el segundo puesto deberá disputar en casa una serie al mejor de tres encuentros, muy probablemente ante los Padres de San Diego.

«Sabemos qué tan buenos son (los Bravos) y tenemos una oportunidad tal como ellos», dijo el manager de los Mets Buck Showalter. «Es genial para el béisbol, que tanto queremos».