Día Mundial de la Libertad de Prensa: desafíos de un año marcado por asesinatos, censura y estigmatización a periodistas

"No es un día para celebrar". Así comienza el mensaje de la presidenta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), María Elvira Domínguez, directora del diario El País de Colombia, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa.

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La frase, elegida con astucia, impacta y preocupa pero sobre todo sirve para encender las alarmas sobre lo que sucede en la actualidad con la libertad de prensa en América Latina, donde una vez más se registran retrocesos y los índices siguen en baja. 

Detenciones de periodistas en Nicaragua; represión, censura y límites al derecho a manifestarse en los regímenes de Nicolás Maduro, Daniel Ortega y Miguel Díaz Canel; asesinatos de periodistas -26 en el último año, la mayoría de ellos en México, donde rige un sistema de protección de reporteros absolutamente deficiente-; corrupción, crimen organizado y delincuencia limitando cotidianamente la labor periodística; impunidad, estigmatización, fake news y asfixia económica a medios de comunicación opositores, y restricciones al acceso a la información pública.

La lista continúa y ensombrece, una vez más, el Día Mundial de la Libertad de Prensa, fecha escogida por la UNESCO en conmemoración de la Declaración de Windhoek, un documento que contiene los principios fundamentales sobre la defensa de la libertad de prensa, redactado en 1991 durante una reunión de periodistas africanos.

Al menos 95 periodistas fueron asesinados el año pasado mientras realizaban su trabajo, según la Federación Internacional de Periodistas (FIP), la mayor organización de periodistas a nivel mundial.

El número de muertes es mayor que en 2017, pero no es tan alto como las cifras registradas en años anteriores, cuando los conflictos en Irak y Siria estaban en su pleno apogeo, indicó el equipo de Reality Check de la BBC.

El número más alto de muertes registradas fue de 155 durante en el año 2006.

Esas cifras incluyen a cualquier persona que estuviera trabajando de una forma u otra en un medio de comunicación.

¿En dónde es más peligroso ejercer el periodismo?

México está considerado como el país más mortal para los periodistas, sin contar zonas de guerra. Es uno de los cinco países más peligrosos del mundo para ejercer la profesión.

Durante 2018, murieron 11 profesionales de los medios en el curso de su trabajo, según los datos de la FIP.

Desde el año 2000, al menos 144 periodistas han sido asesinados en territorio mexicano.

Pero, en el cómputo global, Afganistán continúa siendo uno de los países más peligrosos para los periodistas. El año pasado se registraron 16 muertes.

Nueve periodistas afganos murieron en un mismo accidente en la capital, Kabul, luego de visitar el lugar en el que había ocurrido un ataque con carro bomba para informar sobre lo sucedido. Un segundo dispositivo fue detonado por un atacante que dijeron que se hizo pasar por reportero.

Y en el este de Afganistán, el corresponsal de la BBC Ahmad Shah fue asesinado en una serie de ataques en la provincia de Jost.

 

BBC –