Djokovic gana Wimbledon e igualar a Federer y Nadal

0
6

LONDRES (AFP).-Novak Djokovic, que este domingo ganó por sexta vez Wimbledon igualando los 20 Grand Slams de Roger Federer y Rafael Nadal, señaló en rueda de prensa que se considera “el mejor”.

El serbio batió al italiano Matteo Berrettini por 6-7 (4/7), 6-4, 6-4 y 6-3.

Pregunta: ¿Sintió una presión particular debido a la opción de ganar su 20º grande y acercarse al Grand Slam -ganar los cuatro torneos de esta categoría en un año natural-?

Respuesta: “¡Absolutamente! Me sentí un poco más nervioso que normalmente, sobre todo en el primer set. Después me sentí aliviado. Claro que no fue bueno perderlo, pero tenía ganas de que terminara y pudiera golpear la bola como esperaba. A partir del segundo set sentía que controlaba el partido. Por momentos fui demasiado defensivo, demasiado lento con respecto a lo que hago normalmente, especialmente en la segundas bolas de saque, muy lentas. Fue probablemente por los nervios de esta cita, una final de Wimbledon con la historia en el punto de mira”.

: ¿Se considera como el más grande jugador de la historia del tenis en la era Open -desde 1968-?

R: “Me considero el mejor. Si soy el mejor de todos los tiempos es un debate que dejo a otros. Lo he dicho, es muy difícil comparar las diferentes épocas del tenis. Las raquetas son diferentes, la tecnología no es la misma, las bolas tampoco, las pistas… Simplemente las condiciones son muy diferentes y es muy difícil comparar el tenis de hace 50 años y el de hoy. Pero estoy muy orgulloso de formar parte de este debate”.

P: ¿En qué momento pensó que el récord de títulos de Grand Slam de Roger Federer era alcanzable?

R: “Probablemente comencé a pensarlo hace dos o tres años. Antes me parecía intocable”.

P: ¿Cuando juega un partido como esta final de Wimbledon, con todos sus desafíos, piensa en el aspecto histórico o únicamente en el presente?

R: “Es un combate permanente en la pista para mantenerme en el momento presente. A menudo siento emociones y tengo pensamientos que me llevan al pasado, un lamento por no haber jugado algunas bolas o puntos de una manera u otra. Puede ser también una proyección: ‘Y si pasara esto…’. Por lo que constantemente tengo que forzarme a seguir en el presente. Cuando soy capaz de hacer las cosas de la manera más sencilla, que solo es un partido de tenis, que solo es un punto que viene, entonces juego mi mejor tenis. Es cuando el espíritu empieza a moverse entre el pasado y el futuro cuando me pongo en tensión y sucumbo a la presión. Es verdad que sentí una presión un poco más grande antes de la semifinal y la final, más tensión. Soy consciente de que la historia estaba en juego, pero intenté no pensarlo mucho”.