El ejercicio en la cinta de correr puede aliviar el dolor menstrual

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REDACCIÓN INTERNACIONAL.- El ejercicio en la cinta de correr o andar puede reducir el dolor menstrual y mejorar la calidad de vida a largo plazo, según un nuevo estudio publicado en la revista Contemporary Clinical Trials.

Se trata del primer estudio de su tipo en examinar el efecto del ejercicio en cinta rodante en medidas como la intensidad del dolor, la calidad del sueño y la calidad de vida en general. Los investigadores realizaron un ensayo durante un período de siete meses para ver cómo el ejercicio en cinta rodante beneficiaba a las mujeres que sufrían de dismenorrea primaria o dolor menstrual.

A un grupo de mujeres de entre 18 y 43 años se les pidió que participaran en un régimen de entrenamiento aeróbico supervisado tres veces por semana durante cuatro semanas, comenzando el día después del final de su período menstrual, seguido de un ejercicio domiciliario sin supervisión durante seis meses. Sus resultados se compararon con un grupo de control, que llevó a cabo sus regímenes habituales.

El estudio encontró que las mujeres que participaron en el ejercicio supervisado informaron de un 6% menos de dolor después de cuatro semanas y un 22 por ciento menos de dolor al continuar el ejercicio durante los seis meses adicionales. Asimismo, informaron de beneficios significativos del ejercicio después del período de siete meses de otras medidas del estudio, como una mayor calidad de vida y un mejor funcionamiento diario, pero no se percibió ningún aumento en la calidad del sueño después del ensayo.

La doctora Leica Claydon-Mueller, profesora principal de la Universidad Anglia Ruskin (ARU), explica que “las mujeres que tienen períodos dolorosos a menudo evitan activamente el ejercicio porque, al fin y al cabo, cuando tiene dolor a menudo es lo último que quieres hacer. Pero este ensayo ha demostrado que el ejercicio redujo significativamente el dolor para las mujeres que participaron en el programa, y también informaron de una reducción en los niveles de dolor después de cuatro y siete meses”.

Por su parte, la doctora Priya Kannan, de la Universidad Politécnica de Hong Kong, añade que “las mejoras en las calificaciones de calidad de vida después de siete meses fueron notables, aunque tal vez fue sorprendente que no hubo una diferencia significativa en la calidad del sueño con respecto al grupo de control. Estos beneficios múltiples —precisa— pueden ser considerados como un ‘acuerdo’ por parte de las mujeres. La evidencia que respalda el uso del ejercicio aeróbico para controlar el dolor, mejorar la calidad de vida y mejorar el funcionamiento diario se ha visto fortalecida por los resultados de esta investigación”.