El principal vertedero de Panamá carece de mecanismos para tratar el plástico

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PANAMÁ , (EFE).- “No tenemos un procedimiento, mecanismo o proyecto, ahora mismo, con el plástico como tal” en el vertedero de la Ciudad de Panamá. Así lo reconoció el director de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD), Pedro Castillo, en una entrevista con Efe en la que clamó por una mayor concienciación ciudadana sobre la problemática de este material altamente contaminante.

El plástico representa el 19 % de las 2.000 toneladas de basura que se producen en la ciudad, y Castillo señaló que el que llega al vertedero, conocido como Cerro Patacón, es separado por los recolectores informales para sacarle algún provecho comercial.

“Buscamos que no se vea el plástico como un problema, sino sacarle la parte provechosa al material como tal”, expresó el directivo, que sin embargo aseveró que “Panamá es prácticamente el único país del mundo en donde la basura es un problema”.

Por el momento la Autoridad de Aseo y la Alcaldía de Panamá impulsan el proyecto “Basura Cero”, que consta de 31 puntos de reciclaje en toda la ciudad que se pueden encontrar en Google Maps.

“En el tema de reciclaje estamos años atrasados, pero yo no puedo aceptar que una persona, sea cual sea su grado de educación, vierta basura en los ríos y en la calles”, apuntó Castillo, citando una escena que es cotidiana en el país centroamericano.

En alusión al gran vertedero Cerro Patacón los panameños han bautizado “pataconcitos” los montones de desperdicios que se pueden ver en muchos lugares del áreas metropolitana de la capital.

LOS RECICLADORES INFORMALES ENCUENTRAN POCO ATRACTIVO EL PLÁSTICO

En el Cerro Patacón el plástico se acumula y termina enterrándose con otros desechos debido a que los recicladores informales lo encuentran poco atractivo por su baja demanda o poco valor.

“Lo más que se valora aquí en el relleno sanitario es el metal, papel y cartón”, declaró Efe María, quien se dedica a vivir del reciclaje informal.

Señalando una pila de bolsas llenas de botellas de plástico María afirmó que “nadie le pone atención” a ese material, porque “solo cuesta cinco centavos la libra”.

María aseguró que gracias a los ingresos del reciclaje informal se han educado ella y su hija, y que junto a su hijo tienen más de una década trabajando en el lugar.