El tema eléctrico, no es para “lucirse”, Faride

0
28

luis-d-santamariaSi hay algo delicado y complejo en una economía, cual que sea, es el sector eléctrico, porque es inclusivo e integral. Los actores son diversos y los intereses también. Pero el interés más importante aquí, es el “común”. A todos y cada uno de los dominicanos nos interesa tener un país con suficiente producción de energía eléctrica y sobre todo desaparecer los cortes que tanto daño han hecho a las economías, la nacional, la familiar, empresarial y comercial.

Creemos que la diputada Faride Raful, que ha tomado el tema eléctrico para hacer política desde el Partido Revolucionario Moderno y la bancada que representa en la Cámara de Diputados, debería reflexionar.

No se puede negar que los legisladores del partido que sea, estén en su curul para hacer su trabajo como dijo la legisladora.

¿Se le llamada “trabajo legislativo” el obstaculizar una petición que haga el Poder Ejecutivo, esta vez vía la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales, para un proyecto que está a la vista de todos, como Punta Catalina?.

Está bien que el legislador pregunte, que se informe, que demande explicaciones, antes de votar por un proyecto. Pero de ahí a por encima de las explicaciones, ricas y abundantes, formarse juicios de valor y exponer prejuicios y opiniones para torpedear un proyecto, no aplica para calificarlo de “trabajo legislativo”.

La diputada Raful, una expositora respetada, de mucha madurez intelectual, con el caso del vicepresidente ejecutivo de la CDEEE, en la Cámara de Diputados, que fue a motivar y a explicar las razones para las que se busca un financiamiento de 600 millones de dólares para Punta Catalina, erró en el tiro, porque no es a costa de un funcionario de ese nivel y de su prestigio, con lo que ningún legislador, podría “lucirse”, descalificándole, y mucho menos dejando en el ambiente, ideas de cuestionamiento morboso.

Con este proyecto de modificación de una ley ya aprobada, mediante el cual se busca financiamiento para Punta Catalina, solo se hace un ejercicio de modificación a algo que ya es ley, para sustituir con bonos un monto de 600 millones. Es por eso, que no se puede decir que se trata de un “endeudamiento” nuevo, ni que se esté aumentando la deuda pública con esta modificación.

Punta Catalina es un proyecto “físico”, y las puertas para el que quiera saber de sus interioridades están abiertas. Entonces,  el vicepresidente ejecutivo de CDEEE,  si dice que no puede cerrar una cifra para el costo final de Catalina, porque está en ejecución, porque es un proyecto en desarrollo, y se espera calentar sus turbinas en 2018, eso pudo comprenderlo la legisladora Raful.

Está de sobra que un profesional y por demás que es legislador, que está vinculado a los temas de Estado, debe saber que la mayoría de los proyectos, aunque se establece un presupuesto de costo inicial o de presunción, tiene una ventana abierta hacia arriba o hacia abajo, porque el mercado es variable y los costos también.

El que quiera saber cuánto costará Catalina, deberá esperar a su conclusión y a que la gerencia tenga la llave en las manos. Imposible dar un dato en corte, antes de 2018 o 2020. No entender eso tan simple, pone en entre dicho los alegatos de que es un político moderno y actualizado, lo cual es una pena, tratándose de la diputada Faride Raful.

La legisladora cuestionó, si “¿Existe alguna forma de estimar a cómo se va a vender el kilovatio/hora de esas generadoras a las Distribuidoras, cuando el Presidente “Danilo Medina Sánchez y su gobierno no saben cuánto van costar, en qué van a utilizar los $600 millones de dólares, a qué nivel van estos a colocar la obra, ni cómo se van a pagar los $143,960,080 de dólares adicionales de intereses y comisiones que genera este empréstito”.

Pero, y ¿qué es esto?. Aquí no hay nada nuevo. Los  600 millones de dólares, solo se cambia, que en lugar de en Brasil, se buscará colocando bonos, pero la ley que autorizó ese financiamiento queda intacta, y solo se modifica esa parte. ¿Dificil de comprender eso?.

Punta Catalina será un negocio. Producir y vender energía será su objetivo, y retornar el financiamiento derivado de las operaciones energéticas de Catalina es el reto de la gerencia que le queda para el futuro.

Punta Catalina ha sido evaluada por reputados organismos internacionales, por su apreciable tasa de retorno de la inversión, porque uno de sus costos fijos operacionales que es el combustible, será carbón mineral, de los más abundantes y baratos del mercado.

No responderá esa ventaja comparativa, la capciosidad y el morbo de la diputada Raful?.

Por Luis D. Santamaría