Expresidentes de AL llaman a la integración para poder enfrentar la crisis que ha generado e incrementado la pandemia

0
23

SANTO DOMINGO.- Cinco expresidentes latinoamericanos consideraron que América Latina tiene que lograr una integración que le permita buscar soluciones a los retos económicos y sociales, así a como los desafíos sanitarios que ha provocado la pandemia generada por la expansión de la COVID-19. Los exmandatarios Leonel Fernández, de la República Dominicana; Laura Chinchilla, de Costa Rica; Fernando H. Cardoso, de Brasil; Carlos Mesa, de Bolivia, y Ernesto Samper, de Colombia, compartieron reflexiones en el cierre del encuentro, celebrado el martes 26 y miércoles 27 de enero.

Antes de concluir el encuentro, Fernández propuso a los expresidentes convocar de manera formal a los cancilleres de América Latina para impulsar un diálogo que permita encontrar respuestas económicas y sanitarias a la situación que confrontan los débiles estados latinoamericanos.

Los exjefes de Estado coincidieron en la necesidad de tratar de lograr la añorada integración para alcanzar propósitos comunes que impulsen la fortaleza que demanda la región ante los grandes mercados. La meta, encontrar las coincidencias en medio de las diferencias. Con las vacunas de la COVID-19 y las facilidades crediticias para reactivar la economía, como prioridades.

La sesión final, que tuvo como tema: “Nueva realidad latinoamericana: reflexiones y proyecciones”, contó con la moderación de Daniel Zovatto, director regional para América Latina y el Caribe de IDEA Internacional y coordinador académico de la conferencia.

Con respecto a Brasil, Cardoso resaltó que la pandemia ha visibilizado aún más la desigualdad social, derivada de la pérdida de empleos. “También vemos que la región puede afectarse por un malestar social debido a los problemas económicos de la población”, afirmó, para agregar que la inestabilidad se incrementa en la medida en que las personas sientan que no pueden avanzar.

“Si queremos hacer algo, tiene que ser juntos”, dijo, en alusión a la necesidad de lograr una unificación latinoamericana para enfrentar los retos a la que los enfrenta la pandemia.

Samper se refirió, por su lado, a las revisiones sociales a la que debe dar paso la crisis. Hay que recuperar la marcha atrás, retomando un catálogo de medidas que incluyan la reactivación económica, consideró, recalcando que para ello la integración es la clave. Subrayó el “espectáculo” que se está dando con cada país de la región buscando la vacuna para indicar que es una evidencia de la necesidad de buscar soluciones de manera conjunta.

Hay que hacer una apuesta al multilateralismo, a partir del reforzamiento del regionalismo, dijo el exmandatario colombiano, resaltando que pocos países concentran el 90% de las vacunas, y algunos piden detener las exportaciones de éstas. Apuntó que los países enfrentan un dilema moral, en el que se debe congeniar la supervivencia con la obligación de la convivencia.

Chinchilla también abogó por esfuerzos concertados en la región para lograr apoyos económicos y soluciones a la demanda sanitaria ante la pandemia, que pasa por contar con las vacunas para la región. Enfatizó los cambios estructurales que requieren las economías latinoamericanas, sobre la base de la productividad y la innovación, entre otros. El crecimiento de la desigualdad también lo abordó, y con ello indicó la pérdida de conectividad en los hogares. También hizo referencia a los problemas de gobernabilidad, generada por desafecciones políticas y enojos de la población.

Mesa planteó la necesidad de lograr una “interlocución de América Latina” ante los organismos multilaterales para encarar las respuestas a la pandemia y los problemas económicos estructurales de la región, y con ello un sistema de financiamiento en beneficio de todos. Por el lado político, resaltó el virus del mesianismo político vigente como otro desafío, entre otros problemas que enfrentan las democracias en el conjunto de países, en medio de la pandemia y quiebres democráticos.

Fernández coincidió en que es necesario la integración en la región para poder obtener los recursos económicos y ofrecer estrategias al problema sanitario con la ayuda de organismos internacionales. Consideró que es necesario aprovechar próximas reuniones de organismos multilaterales para buscar soluciones, mediante un fondo global, que permita auxiliar a la región.

“Esta es una crisis que se asocia con la muerte, con la restricción de libertades, con lo que significa confinamiento, aislamiento, entre otras situaciones; y una crisis de esa magnitud, de esa dimensión, de esas características sin precedentes es el principal desafío”, argumentó.

Los expresidente respondieron a tres preguntas planteadas por el foro, organizado por IDEA Internacional y la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode): ¿Provocará la crisis actual que América Latina y el Caribe articule una agenda más consensuada como región latinoamericana?; ¿Cuáles medidas serán necesarias aplicar para reencaminar a la región hacia el desarrollo y crecimiento económico que experimentó durante lo que se conoció como la “década de oro de la región”? Y ¿Cuál será el papel desempeñado por la comunidad latinoamericana en los espacios de diálogos internacionales?