Henry y el Conep

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CESAR MEDINAComo profesional, como ciudadano, como ente social, como ser humano, Henry Mejía es inobjetable no sólo para ir a una membresía en la Junta Central Electoral sino para cualquier posición pública. Tiene tantos méritos como Julio César Castaños para ir a ese órgano del Estado… Y más que la mitad del Conep.

También lo tienen la doctora Carmen Imbert Brugal y Roberto Saladín, gente que ha llevado una vida pública libre de tachaduras, y aunque no tengo referencia sobre el quinto nominado al mismo puesto, señor Freddy Bolívar Almonte, tampoco puede ser objetado porque no le caiga bien al Conep.

Una JCE presidida por Castaños e integrada por Saladín, Imbert, Mejía y Almonte debería ser inobjetable no sólo por la oposición y por el partido en el poder, sino por todos los sectores y grupos de la sociedad que se supone sólo buscan transparencia y equidad en su funcionamiento.

Que el Conep y el sector más beligerante de la oposición digan ahora que Henry no puede ser miembro de la Junta porque la Cámara de Diputados lo interpeló y sacó de la Cámara de Cuentas, es una mentira grosera que, además, hace pasible al órgano empresarial de una demanda por daños y perjuicios.

Porque Henry no fue interpelado como miembro de la Cámara de Cuentas sino que renunció voluntariamente después que en ese órgano fiscalizador se presentó un conflicto entre algunos de sus miembros que motivó la intervención de los diputados.

Pero, además, Mejía se desempeñó los últimos seis años como suplente de Eddy Olivares en la Junta Central Electoral… Y es lógico suponer que si estaba habilitado moral y profesionalmente para ser suplente de un miembro de la Junta, también lo está para ser miembro titular.

…. La objeción real

… Fuera de esa consideración interesada del Conep, Henry Mejía es inobjetable para ocupar cualquier posición pública o privada, y la verdadera razón de su cuestionamiento es su condición de miembro del PRD que no lo inhabilita porque otros en el mismo grupo pertenecen a partidos o asesoran candidatos opositores.

Henry Mejía es abogado –como también lo es su padre, el doctor Luis Mejía, portento de seriedad y honestidad de larga carrera en el servicio público–, y desde hace muchos años ha servido en la Junta Central Electoral, conoce sus procedimientos y garantiza equidad e imparcialidad.

Pretender colgarle el sambenito de perredeísta sería igual que descalificar a Roberto Saladín porque en una ocasión se presentó como candidato presidencial de un partido minoritario.

O decir que Carmen Imbert pertenece a los grupos beligerantes de la sociedad civil, o que el padre de Castaños Guzmán fue una vez dirigente perredeísta y luego precandidato presidencial reformista…

Al Conep, en este caso, se le ha ido la mano al objetar a un ciudadano de probidad y seriedad probadas… Es posible que en ese órgano empresarial no haya nadie más serio y capaz que Henry para ocupar cualquier función pública.

…. Oposición al desnudo

A propósito, con el tema de la JCE y su nueva composición, los grupos de la oposición han quedado al descubierto con su doble moral por la forma hipócrita en que se han conducido desde el principio.

Denunciaron de forma irresponsable que los nombres para componer la Junta fueron sugeridos por el presidente Danilo Medina, algo que desmintió monseñor Agripino Núñez.

Lo que sí quedó comprobado es que mientras esos opositores pedían públicamente que la Junta fuese compuesta por personas al margen del partidismo, por debajo promovían a tres de sus miembros para que fuesen nombrados por el Senado.

Ha sido ese su proceder desde hace tiempo…. Se manejan con un sospechoso doble estándar que avergüenza el ejercicio político.

 

Por César Medina