Juez del TSE lanza duras críticas contra el Presidente de la Junta Central Electoral

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Santo Domingo.- El juez titular del Tribunal Superior Electoral (TSE), Ramón Arístides Madera Arias, afirmó que el “descuido, la irresponsabilidad, la terquedad, la falta de prudencia, el incumplimiento de la ley y la poca transparencia” en las actuaciones del presidente de la Junta Central  Electoral (JCE) fue la causa generadora de una turbación manifiestamente ilícita en el certamen electoral interno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), celebrado el pasado domingo 6 de octubre.

Madera Arias hace estas afirmaciones en el voto disidente en contra de la decisión de la mayoría del pleno de jueces de la corte jurisdiccional que rechazó la “Demanda en referimiento de extrema urgencia” interpuesta por el expresidente Leonel Fernández en procura de evitar que la JCE oficializara los resultados y declarara ganador de las primarias abiertas al precandidato presidencial Gonzalo Castillo.

En una larga audiencia que se prolongó hasta las 4:00 de la madrugada, el TSE admitió el recurso en cuanto a la forma, pero lo rechazó en el fondo por considerar que la proclamación de Gonzalo Castillo como ganador de las primarias del PLD no ocasionará un daño irreparable a Leonel Fernández debido a que éste tendría a su disposición las vías judiciales para reparar ese potencial daño.

Sin embargo, el juez dice que su disidencia está fundamentada en que contrario a lo que consideran sus queridos y respetados compañeros y colegas, él considera que ciertamente, existen muchos daños y que son irreparables, porque “los huevos después de salcochados no sacan”. 

Con respecto al presidente de la JCE, Julio César Castaños Guzmán, el magistrado Madera Arias opina que sus actuaciones poco fueron poco transparentes e irresponsables y que provocaron que todos los sectores salieran perdiendo. “Por lo tanto, existen daños irreparables con motivo de la poca transparencia, falta de equilibrio y de ecuanimidad de parte del presidente de la JCE, que pudieron evitarse, si el organismo hubiese cumplido con su obligación legal y moral frente al país”.