La Viuda de Ramfis Trujillo vive bajo extrema pobreza en Madrid, fantasea con el suicidio

Iris Lia Menszel la exactriz de Hollywood, y ahora más famosa por ser nuera del dictador dominicano, describe que ha intentado suicidarse en dos ocasiones

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Iris Lia Menszel, la segunda esposa de Ramfis Trujillo, hijo del sátrapa Rafael Leonidas Trujillo, y con quien tuvo dos hijos, se lamenta de vivir de la caridad próximo al estadio Santiago Bernabéu, en Madrid, a pesar de ser nuera del dictador de República Dominicana (1930-1961) cuya fortuna era la sexta en el mundo en la década de los años cincuenta.

En un reportaje pagado del diario El mundo.es, la exactriz de Hollywood, y ahora más famosa por ser nuera del dictador dominicano, describe que ha intentado suicidarse en dos ocasiones y que ha sido víctima de una estafa del abogado y político Antonio García-Trevijano, su mentor y quien falleció en marzo del 2018.

Es de origen judío y su familia paterna murió en la cámara de gas. Su padre era húngaro y su madre austriaca.

“Vivo de la caridad en un piso al lado del Bernabéu, gracias a un grupo de personas. A Veces ni puedo comer”, cuenta la viuda de Ramfis al periodista Luis Fernando Romo.

A la pregunta de si sus hijos no la ayudan económicamente, responde que no han querido ocuparse de ella y que tampoco poseen los medios para hacerlo.

“Me dijeron que no querían ocuparse de mí porque no tenían los medios suficientes. Ramfis dejó en herencia a nuestros hijos la casa de La Moraleja, pero no tenía el usufructo vitalicio. Sin embargo, en el 2013 tuve que abandonar mi hogar porque me quedé económicamente arruinada y no lo podía mantener. Así que mis hijos decidieron venderla”, dice.

Los exisencialistas y el suicidio

Pero su relación con la muerte es, quizá, lo más caricaturesco de su peculiar personalidad. Profundamente decepcionada, fantasea con el suicidio desde que siendo joven entró en contacto con los existencialistas y leyó a Albert Camus. “La vida no es ni noble ni buena ni sagrada”, dice citando a Federico García Lorca en Poeta en Nueva York.

Me termina de asustar al contarme que una de sus películas de referencia es El desencanto, el documental de Jaime Chávarri sobre la familia Panero, y que colecciona los epitafios de Sylvia PlathStefan Zweig o Virginia Woolf, quienes se quitaron la vida. “Yo iría a un reality, me tomaría un vasito con algo y me moriría en directo. Volvería a ser famosa”, suelta entre risas. Poco a poco voy pillando su personaje. Nuestro encuentro llega a su fin. “Espérate. Me encanta decir que me han echado de los mejores restaurantes”.

Llegada a España

En 1965, se instaló en Madrid junto a Ramfis Trujillo tras un largo exilio en Francia y Portugal. “En París vivíamos en un palacete al lado de la casa del príncipe Ali Khan y de la hija que tuvo con Rita Hayworth, su tercera esposa. Pero tuvimos problemas con Charles de Gaulle porque había una orden de extradición y nos tuvimos que marchar corriendo. Fuimos como nómadas de sitio en sitio. En Cascais alternamos con la realeza y fue donde vi por primera vez al rey Juan Carlos”. Luego llegó el turno de España. “Conocíamos el país porque habíamos pasado un verano en la casa de Cristóbal Martínez-Bordiú en Marbella”.