Las medidas ante la crisis por el Covid-19 que ponen a prueba los cimientos de la democracia

Toques de queda, distanciamiento social, rastreo tecnológico y un sinfín de medidas de urgencia han sido aplicadas para lidiar con la pandemia. Mientras los Gobiernos argumentan protección ciudadana, defensores de los Derechos Humanos advierten de un ataque a las libertades civiles.

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Texto por: Natalia Plaza

París,- Aires de autoritarismo soplan fuerte por todos los continentes. La pandemia que azota al mundo no ha llegado sola. A los reportes diarios de contagios y muertes se suma ahora otro factor que preocupa a los defensores de los derechos civiles: el veloz aumento de normativas que conceden más poderes a los Estados.

A medida que la crisis avanza, se multiplican las decisiones que en otras situaciones habrían sido tachadas de dictatoriales. Sin embargo, toques de queda, cuarentenas obligatorias, restricción a las libertades de movimiento y agrupación son ahora aprobadas sin resistencia alguna y pasan desapercibidas mientras la humanidad permanece encerrada.

Estados Unidos, Reino Unido, Canadá. Desde las democracias occidentales hasta los modelos más totalitaristas han cambiando leyes para otorgar más poderes al Estado. Los críticos alertan que algunos gobiernos están aprovechando la situación. “Las dictaduras a menudo comienzan frente a una amenaza (…) es importante estar alerta hoy y no regalar nuestras libertades”, advierte Joseph Cannataci, relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la privacidad.

La emergencia por el Covid-19, el escudo para normativas totalitarias

Son muchos los mandatos cuyas decisiones generan revuelo. En Hungría, por ejemplo, el Parlamento, dominado por el partido de Gobierno, se amparó en el estado de alarma para aprobar una ley que permitirá al primer ministro, Viktor Orbán, gobernar por decreto de manera indefinida. Algo similar pasó en Jordania, donde una ley de emergencia otorga al primer ministro, Omar Razzaz, amplios poderes.

En América Latina, destaca el caso de Chile, donde el Gobierno decretó el estado de excepción de catástrofe en todo el territorio nacional, una norma que le permite al Estado limitar las libertades de reunión en espacios públicos, así como decretar cuarentenas y toques de queda. Las medidas llegan después de meses de masivas protestas contra el presidente Sebastián Piñera.

En Estados Unidos, el Departamento de Justicia presentó ante el Capitolio un plan que debilitaba los derechos en la protección de solicitantes de asilo y permitía detener a las personas de manera indefinida, aunque la propuesta fue denegada por el Congreso.

Entre tanto, en Reino Unido, el Parlamento, dominado por el Partido Conservador del primer ministro Boris Johnson, aprobó medidas que permiten a los ministerios detener y aislar de manera indefinida a los ciudadanos, así como cerrar aeropuertos y prohibir encuentros públicos.

En Israel, el partido del primer ministro Benjamin Netanyahu impidió que la oposición tomara el control del Parlamento, a pesar de que le correspondía tras haber ganado en las pasadas elecciones. También ordenó el cierre de los tribunales, una decisión que ha generado asperezas en medio del proceso por corrupción que adelanta la Justicia israelí contra Netanyahu. Esta causa quedaría bloqueada tras la adopción de la medida, tomada por y en medio de la crisis.

Procesos electorales aplazados por el coronavirus en múltiples naciones

Con la expansión del virus y las prohibiciones de celebrar eventos multitudinarios, diversos países han visto atrasos en sus elecciones. Es el caso de Bolivia, donde el Tribunal Supremo Electoral pospuso los comicios presidenciales. En el país, que atraviesa una situación política convulsa tras la salida del poder de Evo Morales, la decisión ha desatado críticas entre quienes apoyan al Movimiento al Socialismo (MAS) del expresidente, que -según las encuestas- se presenta como favorito a la elección.

A Bolivia se une una cada vez más larga lista de países que han modificado su calendario electoral. En diversos estados estadounidenses, las primarias demócratas han sido postergadas. En Serbia y el norte de Macedonia, cuyas elecciones nacionales estaban programadas para abril, han sido también aplazadas. Lo mismo ha sucedido en Reino Unido con las elecciones locales, inicialmente programadas para mayo.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado la cancelación de los eventos masivos, hay quienes consideran que estas medidas podrían beneficiar a determinados sectores diplomáticos. Para Florian Bieber, profesor de historia y política del sureste de Europa en la Universidad de Graz, la mejor opción es “que las elecciones se celebren no inmediatamente al final de la crisis, sino con un horizonte temporal para permitir la ‘normalización” de las contiendas.

Tecnología para frenar la pandemia, un arma de doble filo

Otro aspecto que preocupa es el uso de la tecnología para controlar los movimientos de los ciudadanos y poder así prevenir la propagación del virus. En China, se han puesto en marcha aplicaciones con reconocimiento facial, seguimiento telefónico, rastreadores y múltiples medidas de vigilancia durante la crisis que han sido aplaudidas en distintas ocasiones como elementos que ayudaron a frenar la propagación del brote en el país asiático.

Sin embargo, la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha alertado que el seguimiento a los teléfonos personales de los ciudadanos para controlar a dónde van y con quién se encuentran puede ser usado para identificar integrantes de minorías étnicas o religiosas y vulnerar sus derechos civiles.

En Israel, el Estado le dio total libertad a la agencia contra el terrorismo para monitorear a posibles portadores del virus. En Rusia, Serbia y Turquía ha aumentado el uso de estas tecnologías para controlar a la población, al tiempo que se han implementado medidas para reprimir la difusión de posibles noticias falsas sobre el brote, lo que podría derivar en una mayor presión a los medios de comunicación y, por consiguiente, en una restricción de la libertad de expresión.

Por el momento, las miradas están puestas en si los gobiernos continuarán acumulando poderes y en si intentarán perpetuar estas normativas una vez sea superada la crisis. La organización Human Rights Watch hizo un llamado a las naciones para recordar que, según el Derecho Internacional, cualquier medida de emergencia que amenace las libertades individuales “solo podrá ser justificada cuando se base en evidencia científica y, siempre y cuando, esté diseñada para un tiempo limitado”. Alertan que, de no ser transitorias, estas decisiones podrían causar daños severos a la democracia a nivel internacional.

Fuente: france24.com

1 COMENTARIO

  1. Muy bien la que escribió eso en medio de esta vagancia también obligada, no tenia tema y agarro eso, pero lo importante es y pregunto…QUE PROPONE ELLA PARA ACABAR CON ESTA CALAMIDAD MUNDIAL??

    Que bueno es hablar pendejadas sin soluciones… Joder

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