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¿PODRÁN SALVARLOS?

Los Fillis necesitan que el relevo levante su nivel para llegar lejos en octubre

REDACCION | martes 06 octubre 2009 | (0) Comentarios    
Los Fillis necesitan que el relevo levante su nivel para llegar lejos en octubre

Philadelphia,- Nueve de 10 gerentes generales de las Grandes Ligas estarían de acuerdo que construir un bullpen es una de las tareas más demandantes del puesto. Todas las variables y potenciales problemas hacen difícil predecir qué pasará de un año al otro.


 Incluso ante ese estándar, los Filis de 2009 han roto una nueva barrera.


 Brad Lidge ha desperdiciado 11 rescates, la mayor cantidad este año en las mayoresDurante la memorable campaña en la última postemporada, los relevistas de Filadelfia fueron un monumento a la estabilidad. El relevo registró un récord de 3-0 con una efectividad de 1.79 mientras los Filis dispensaban a Milwaukee, Los Angeles y Tampa Bay camino al título. Y el momento más recordado es el del taponero Brad Lidge ponchando a Eric Hinske y cayendo de rodillas mientras el cátcher Carlos Ruiz corría a abrazarlo.


 Lo que pueden hacer un elevado WHIP, siete visitas a la lista de lesionados y algunos golpes a la confianza. De un octubre a otro, el relevo de los Filis ha pasado de ser una de las fortalezas del equipo a un quebradizo talón de Aquiles. La novena entrada, antes una señal para que los fanáticos agitaran sus toallas y gritasen, ahora genera una sensación mortuoria. Y Lidge pasó de ser RoboCop a Paul Blart, Mall Cop.


 Entonces reconocimos al elefante en la habitación de inmediato: ¿Tiene este grupo lo que se necesita para convertirse en el primer equipo que defiende el título en las Grandes Ligas desde que los Yankees ganaron tres anillos entre 1998 y 2000?


 No esperaban que los Filis dijeran no, ¿no?


 Aunque el gerente general Ruben Amaro Jr. reconoce que "los números no mienten", espera que Lidge pueda recuperar su "mojo" y que el resto del relevo se alinee detrás de él para que los Filis puedan llegar lejos en octubre.


 "Estoy eligiendo ver el vaso medio lleno porque he visto a estos muchachos lograrlo", dijo Amaro. "Los he visto tener éxito. Uno espera que levanten su nivel en el momento necesario y que hagan lo que han hecho en el pasado".


 Todo comienza con Lidge, cuyas fallas son tan pronunciadas porque había alcanzado un pico muy alto. En 2008, convirtió 41 salvamentos consecutivos y siete más en postemporada, terminando cuarto en la votación para el premio Cy Young de la Liga Nacional y octavo en la del JMV. Este año, acumula una marca de 0-8 con efectividad de 7.21 y la marca más alta de la liga con 11 salvamentos desperdiciados. Los bateadores están registrando un OPS de .907 contra él.


 Lidge fue lo mejor de Filadelfia. Y así como así, ahora es un fiasco.


 Cuando un taponero pasa de recibir la llave de la ciudad a ser merecedor del premio Cy Yuk de la Nacional (otorgado por Jayson Stark), uno se da cuenta que ha sido una temporada dura.


 Las teorías abundan. Lidge visitó la lista de lesionados con un esguince en la rodilla derecha en junio, pero eso aparentemente no ha afectado su rendimiento ultimamente. Lidge y los Filis han estudiado video y descontando la posibilidad de que esté revelando sus lanzamientos.


 Y obviamente, cada mala racha de Lidge genera referencias al increible jornón de Albert Pujols en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en 2005. Ese es el día más odiado por Lidge.


 Lidge -- un sensible y tímido ex graduado en marketing y economía de la Universidad de Notre Dame -- se ha ganado admiradores firmando autógrafos sin reparo, tratando a los fanáticos con respeto y haciéndose responsable por cada falla. Cada vez que pierde, se sienta en su casillero, espera que los reporteros lleguen y se queda hasta el final para responder:


 • Lidge luego de permitir un sencillo remolcador de la carrera ganadora a Brett Carroll de Florida para su undécimo salvamento arruinado: "Es increíblemente frustrante. Estoy decepcionado. Le pegaron a la bola hoy. Estoy un poco golpeado por la derrota".


 • Lidge luego de una derrota 4-3 contra Atlanta en agosto: "Es frustrante. No se que más hacer que seguir tomando la bola y lanzar".


 • Lidge tras permitirle un doble en la novena a Andre Ethier para perder contra los Dodgers en junio: "Es frustante. Uno quiere que las cosas salgan bien, y luego sucede algo así".


Estoy eligiendo ver el vaso medio lleno porque he visto a estos muchachos lograrlo. Los he visto tener éxito. Uno espera que levanten su nivel en el momento necesario y que hagan lo que han hecho en el pasado. -- El gerente de los Filis sobre el bullpen de su equipo



Esas son tres variantes de Lidge y la palabra que comienza con "F". Y si él está frustrado, sólo imaginen cómo se siente el mánager Charlie Manuel. Durante cada implosión en la novena entrada, un exasperado Manuel se inclina sobre el dugout, se quita la gorra y se pone las manos sobre la cabeza. Ha patentado la vieja maniobra de Bobby Cox.


 Mientras tanto, Manuel, los Filis y los fanáticos siguen esperando que se le encienda la lamparita y la versión 2008 de Lidge reaparezca mágicamente en la postemporada. Por más trillado que parezca, varios cazatalentos le dijeron a ESPN.com, que no es sólo un deseo.


 "No se trata de su brazo", dijo un cazatalento de la Nacional. "Está lanzando 95 mph. Lo vi en Houston y lanzó tres sliders consecutivas que simplemente desaparecieron. Y entonces otorgó una base por bolas y todo cambió Simplemente creo que ha perdido toda su confianza. La mente es algo muy fragil".


 Según Fan Graphs, la velocidad promedio de la recta de Lidge es de 93.6 mph esta temporada. Eso está debajo del récord de su carrera establecido en 2005 (96.0), pero no es un declive lo suficientemente marcado como para pensar que los bateadores ya no le tienen respeto.


 La creencia convencional es que Lidge debe lanzar su recta para conseguir strikes en el comienzo de la cuenta y pasar al frente y luego obligar a los bateadores a abanicar sus sliders. Pero curiosamente, Lidge ha conseguido un 57.6 de strikes en sus primeros lanzamientos, contra el 55.1 por ciento de 2008, por lo que no se mete en agujeros de una o dos bolas sin strikes como la gente cree.


 Finalmente, la percepción es que Lidge ha perdido confianza en su recta y se apoya demasiado en su slider cuando está en problemas. Pero el análisis de Fan Graphs muestra que Lidge está lanzando su recta un 50.3 por ciento del tiempo contra el 43.4 del año pasado. El problema es, que no sabe a donde va. Ese es un reflejo de mecánica inconsistente, la cual comenzó con los problemas de rodilla y ha continuado en toda la temporada. Antes de cada aparición, mientras Lidge calienta en el bullpen, el entrenador Mick Billmeyer refuerza las cosas en las que debe tener éxito: Párate erguido sobre el montículo. Trabaja hacia abajo. Mantente en tu linea y dirige tu hombro derecho hacia el plato.


 Los problemas surgen cuando Lidge queda expuesto al tratar de fabricar velocidad. Sus dedos quedan de un lado de la bola, en lugar de estar encima, y pierde sorpresa.


 "Le digo a Brad -- y esto llama su atención -- 'Cuanto más fuerzas el brazo, más te ven. Eres realmente visible. Ven la bola desde 60 pies en lugar de 54 o 55'", dijo Billmeyer. "Su brazo queda atrasado y no llega después, y él lo sabe".


 Si los problemas de los Filis estuvieran confinados solamente a Lidge, Manuel quizás podría esbozar un plan B. Pero el resto del relevo ha sufrido lesiones, inconsistencia y otros dilemas.


 J.C. Romero, el major relevista medio zurdo de los Filis, se perdió los primeros 50 partidos del año por violar la política antidopaje de las Grandes Ligas. Ahora ha quedado fuera del resto de la temporada por una tendinitis en el codo.


 Chan Ho Park estará fuera hasta al menos después de la serie divisional por una lesión en el músculo abductor. En un punto, los Filis creían que Brett Myers iba a poder regresar de una operación de cadera y luchar por volver a ganarse el puesto de taponero. Pero Myers recientemente se desgarro un músculo dorsal y no está en forma todavía.


 Chad Durbin ha concedido 47 pasaportes en 69 entradas y dos tercios esta temporada. Clay Condrey se perdió dos meses con un desgarro en el oblicuo. Y Scott Eyre, el único zurdo establecido en el relevo debe ser monitoreado de cerca porque está lanzando con "cuerpos sueltos" en su codo.


 Eso deja a Ryan Madson como el único lanzador confiable en el relevo. Pero Madson está ha logrado 10 de 16 oportunidades de salvamento, con efectividad de 5.82, y eso ha llevado a los escépticos a preguntarse si tiene la constitución mental y emocional para cerrar.


Madson, por su parte, dice estar sintiéndose cada vez más cómodo con el rol.


 "Lo he dicho un millón de veces: cuando llama el teléfono, quien recibe la llama debe entrar y sacar outs", dijo Madson. "A eso se remite todo".


 Una buena actuación de la rotación abridora en octubre podría ayudar a tapar las deficiencias del bullpen. Si Cliff Lee, Cole Hamels y Joe Blanton pueden dar siete entradas sólidas, Manuel está listo para ensamblar algo para la octava y la novena.


 Quizás la caballería provenga de un lugar inesperado. El diestro Kyle Kendrick ha lucido bien desde su regreso de la Triple A y podría ayudar en relevos largos. "Me recuerda a Zach Miner [de los Tigres]", dijo un cazatalento de la LA. Pedro Martínez dijo que está dispuesto a salir desde el relevo si los Filis lo necesitan. Y el zurdo J.A. Happ, fuerte candidato a Novato del Año, podría estar disponible en las últimas entradas si se necesita un zurdo extra para complementar a Eyre.


 "Engaña muy bien a los bateadores, lanza por encima del plato, y no tiene miedo", dijo Amaro sobre Happ. "Todas esas cosas te hacen pensar que tiene oportunidad de ser efectivo".


 Si Lidge termina fracasando, no será por falta de apoyo. Billmeyer, el entrenador del bullpen de los Filis, es un fiel creyente que los lanzadores a los que les falta confianza están en gran desventaja porque los bateadores son como "tiburones al acecho en el agua". Por eso siempre está alentando a Lidge y recordándole lo bueno que puede ser.


 "Brad no le teme a los bateadores", dijo Billmeyer. "Simplemente no quiere decepcionar a sus compañeros. Creo que se esfuerza demasiado por ayudar a su equipo en lugar de hacerse cargo de su área y relajarse".


 "Es un muchacho que funciona en base a confianza y en este momento veo que su cara está volviendo a confiar. La postemporada es un comienzo nuevo y mentalmente eso ayuda a los muchachos".


 El sábado fue un buen día para Lidge. Recibió una ovación de pie de toda la multitud en el Citizens Bank Park cuando subió al montículo, y luego sacó del juego a los Marlins para su tercera aparición consecutiva sin permitir carreras.


 Su ex compañero en los Astros Adam Everett, quien ahora es el campocorto de Detroit, dijo que Lidge tiene amigos en toda la liga que están esperando que tenga éxito en la postemporada.


 "Estoy seguro que está recibiendo muchísimas llamadas", dijo Everett. "Brad es uno de los mejores compañeros y personas con las que he jugado. Es un muchacho increíble y le importa mucho el juego. No está aquí solo para recolectar cheques. Le importa genuinamente y quiere que le vaya bien".


 En un negocio orientado a los resultados, querer y hacer son dos cosas distintas. A Lidge no le falta motivación, pero está corto de tiempo y sabe lo que está en juego: su rendimiento tendrá un amplio rol a la hora de determinar cuán lejos podrán llegar los Filis en octubre.


 


 

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