Resultados del estudio clínico de Sinovac en Chile: en seis meses no registran fallecidos y solo 2% de los vacunados se ha contagiado

0
28

CHILE (LA TERCERA).- Hace medio año se inició la vacunación de 2.300 voluntarios que participan del estudio clínico de la vacuna CoronaVac dirigido por científicos de la UC. La investigación mostró que solo el 2% de los voluntario totalmente vacunados desarrollaron Covid-19 y que solo un 0,088% ha requerido hospitalización.

Fueron 2.300 personas las que el año pasado dieron el sí a un estudio clínico fase 3 con el que se está evaluando la eficacia de la vacuna Coronavac de la farmacéutica china Sinovac Biotech, una de las cinco vacunas que ya se aplican en Chile contra el virus Sars-CoV-2, causante de la pandemia de Covid-19.

A seis meses de iniciado el estudio, hoy se presentaron los resultados a las autoridades del Ministerio de Salud y del Ministerio de Ciencia. La principal conclusión del estudio liderado por la Universidad Católica y en el que participa el “Consorcio Científico para Evaluar Vacunas Covid-19”, es que la vacuna tiene una muy buena protección frente a los casos graves y la muerte por esta enfermedad; desarrolla anticuerpos capaces de bloquear el ingreso del virus a las células (anticuerpos neutralizantes contra la proteína Spike o S) pero estos disminuyen con el tiempo por lo que se hace necesaria una dosis de vacuna de refuerzo que permita aumentar esta protección.

De los 2.300 vacunados, a la fecha, solo 45 se han contagiado de Covid-19 y la mayoría de ellos en forma leve. Solo tres han requerido asistencia hospitalaria y ninguno ha fallecido.

¿Otra buena noticia? La otra respuesta inmune desarrollada por los linfocitos T (inmunidad adquirida) que son aquellos que expulsan al virus cuando ya está al interior de la célula, también se generaron y no solo contra la proteína Spike como en el caso de los anticuerpos neutralizantes o bloqueadores, una ventaja que tiene esta vacuna ya que inocula el virus completo, pero inactivo.

El académico de la Universidad Católica y director del Instituto Milenio en Inmunología e Inmunoterapia (IMII), Alexis Kalergis y líder del ensayo clínico, juto a los doctores Susan Bueno (directora científica del estudio) y Pablo González (director ejecutivo), también acádemicos de la UC e investigadores del IMII, explicaron los principales resultados obtenidos en esta etapa de seguimiento de los voluntarios.

Los resultados

“A la fecha, un porcentaje muy bajo de casos de Covid-19 ha sido registrado en este estudio clínico. Del total de personas participantes, solo 45 de ellas hasta ahora han sido diagnosticados y casi todos han presentaron enfermedad con síntomas leves. Solo tres personas presentaron mayor cantidad de síntomas que requirieron atención hospitalaria, pero con exitosa recuperación. En general estos casos corresponden a personas mayores con comorbilidades. No se ha reportado ningún fallecimiento por Covid-19 en este estudio clínico”, resumieron los investigadores.

Según los investigadores, los datos de efectividad obtenidos en Chile y en otros países que utilizan CoronaVac demuestran que esta vacuna tiene una muy buena capacidad de prevenir la enfermedad severa y muerte causada por el virus y también muestra una eficacia y efectividad muy favorable para prevenir Covid sintomático. Frente a este último aspecto, señalan que en general, las vacunas no necesariamente previenen la infección con un microorganismo o la aparición de algunos síntomas leves, sino que previenen el desarrollo de la enfermedad severa y muerte acusada por la enfermedad.

“Solo el 2% de los voluntario totalmente vacunados desarrollaron Covid-19 en el estudio. Sin embargo, del total de sujetos del estudio, solo un 0,088% ha requerido hospitalización a la fecha. Esto quiere decir que el 98% de los sujetos vacunados con esquema completo no han desarrollado Covid sintomático en nuestro estudio”.

Dosis extra de refuerzo

Como parte del estudio, también se evaluó y se hizo seguimiento a la duración de los títulos de anticuerpos (neutralizantes o bloqueadores) y células inmunes específicas para las variantes de Sars-CoV-2 que circulan en el país.

“En términos de inmunidad, observamos que la vacunación induce la producción de anticuerpos capaces de neutralizar el ingreso del virus a la célula, y que por lo tanto evitan que el virus se multiplique en nuestras células, evitando causar enfermedad o disminuyendo su intensidad. La producción de estos anticuerpos en alta cantidad se observó en la mayoría de las personas entre las 2 y 4 semanas después de la segunda dosis”, dicen los investigadores. Esto siempre que se cumpla con el esquema de dos dosis y se esperen dos semanas más, ya que se observó que menos de la mitad de las personas vacunadas producen anticuerpos neutralizantes entre la primera y segunda dosis.

“También detectamos células inmunes denominadas linfocitos T, específicas contra varias proteínas del virus (no solo contra la proteína principal de superficie viral, Spike) a las 2 y 4 semanas después de la segunda dosis de vacuna. Estos linfocitos T producen principalmente una molécula antiviral denominada interferon gamma, que coordina la respuesta inmune para promover la eliminación del virus por las células que están infectadas”, agregan.

Sin embargo, advierten que a los seis meses de la primera dosis, esta respuesta inmune de los linfocitos, así como, de los anticuerpos neutralizantes, disminuye. “Esto es un evento esperable y necesario de toda respuesta inmune, que también se ha observado para otras vacunas, pero dado que estamos frente a una pandemia y a la permanente aparición de variantes del virus, la discusión de la eventual necesidad de dosis de vacuna de refuerzo es muy atingente. Para otras vacunas también se está planteando la aplicación de una dosis de refuerzo con el fin de mantener niveles de elevados de anticuerpos neutralizantes en la población”, indican.

Respecto a la necesidad de una dosis extra de vacuna y cuándo podría producirse, los investigadores señalan que sería algo favorable, ya que permitiría que los individuos tener niveles elevados de anticuerpos y células inmunes circulantes, lo que ayudaría a reducir la posibilidad de enfermar por las variantes de Sars-CoV-2, que sin duda seguirán circulando y apareciendo. “Nuestros resultados muestran que a los seis meses después de la vacunación se siguen detectando anticuerpos neutralizantes y linfocitos T específicos en la sangre de los vacunados, pero sus niveles se reducen si se compara con lo observado a las cuatro semanas después de la segunda dosis.

Dejar respuesta