Rita Rojas: Hemos participado de la última conversación virtual entre pacientes Covid y sus familiares

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Santo Domingo,- La presidenta de la Sociedad Dominicana de Infectología definió como un drama desgarrador las experiencias que han vivido los médicos que están en la primera línea del combate al Covid-19, principalmente con aquellos que han perdido la batalla frente al temible virus.

La doctora Rita Rojas quien es la coordinadora de infectología del Hospital General Plaza de la Salud dijo que dentro de esos momentos inolvidables están el haber sido testigo de la última conversación virtual entre un paciente de coronavirus y sus parientes, de quienes se mantienen alejados desde que se le diagnostica la infección.

Rojas quien además es médico internista, explicó que participar de una última conversación siempre es algo difícil y, contrario a lo que se piensa de que solamente los adultos mayores son los que mueren del coronavirus, también han muerto muchos jóvenes.

Entrevistada por Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA que cada domingo se difunde por Telesistema Canal 11, recordó que cada muerte en particular es un drama indescriptible.

Explicó que otra cosa que se ve son los sentimientos de culpas, como por ejemplo que un nieto haya participado en una actividad social y al contagiarse infecta al abuelo que muere.

“Por supuesto es un drama, porque uno termina haciendo promesas que no va a cumplir, o sabiendo que no se van a cumplir esas promesas, o talvez sirviendo de emisario de felicitaciones, participando de últimas conversaciones a través de una pantalla, por ejemplo, ponemos algunos pacientes para que los familiares puedan conversar y le digan que se estén tranquilo, que se coman lo que le estamos dando, de que ellos están, y participar de una última conversación siempre va a ser difícil”, reiteró.

La doctora Roja agrega que los médicos añoran que la situación en los centros de salud retorne a lo que era un año atrás, porque no quieren seguir viviendo al ritmo en que lo están haciendo.

“Y viendo la parte humana, lo que hemos vivido este año, porque no es fácil ver morir a la gente sola, porque es la única patología donde la familia no puede estar con sus seres queridos”, recordó la médico especialista en infectología.

Explicó que los médicos, además de su trabajo, toman el lugar del familiar de convencer al abuelo para que ingiera algo de alimentos, pegarle en la pared una cartita que le han enviado sus parientes, acompañarlo a comer y a bañar, cosa que no le toca al facultativo, pero que en medio de esa circunstancia tiene que hacerlo”, detalló.

La jefa de infectología de la Plaza de la Salud sostuvo que otra situación dolorosa es lo que sucede con las personas que han recibido trasplante de órganos y han resultado infectados con el coronavirus.

“Por otro lado los trasplantados, por ejemplo, después que una persona ha conseguido un riñón o un hígado, que ha sobrevivido hasta siete años con ese trasplante, es muy difícil perderlo”, lamentó la doctora Rita Rojas.

Dijo que, pese a que la República Dominicana tiene una de las tasas de mortalidad más bajas en cuanto a la pandemia, la gente debe saber que eso no es un juego y que tiene que ayudar a los médicos, protegiéndose ellos y sus familiares.

Rojas dijo que los médicos están muy cansados, sobre todo los que están en la línea del frente del combate al coronavirus, por el arduo trabajo que han tenido que realizar.

Aseguró que no hay dinero ni incentivos que recompense la intensidad de la jornada a la que ellos han estado sometidos, recordando que el médico dominicano es el único que le da su número de teléfono al paciente, y al salir del centro clínico siguen recibiendo llamadas de esos pacientes o de sus parientes, inclusive hasta altas horas de la noche.

Santo Domingo,- La presidenta de la Sociedad Dominicana de Infectología definió como un drama desgarrador las experiencias que han vivido los médicos que están en la primera línea del combate al Covid-19, principalmente con aquellos que han perdido la batalla frente al temible virus.

La doctora Rita Rojas quien es la coordinadora de infectología del Hospital General Plaza de la Salud dijo que dentro de esos momentos inolvidables están el haber sido testigo de la última conversación virtual entre un paciente de coronavirus y sus parientes, de quienes se mantienen alejados desde que se le diagnostica la infección.

Rojas quien además es médico internista, explicó que participar de una última conversación siempre es algo difícil y, contrario a lo que se piensa de que solamente los adultos mayores son los que mueren del coronavirus, también han muerto muchos jóvenes.

Entrevistada por Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDA que cada domingo se difunde por Telesistema Canal 11, recordó que cada muerte en particular es un drama indescriptible.

Explicó que otra cosa que se ve son los sentimientos de culpas, como por ejemplo que un nieto haya participado en una actividad social y al contagiarse infecta al abuelo que muere.

“Por supuesto es un drama, porque uno termina haciendo promesas que no va a cumplir, o sabiendo que no se van a cumplir esas promesas, o talvez sirviendo de emisario de felicitaciones, participando de últimas conversaciones a través de una pantalla, por ejemplo, ponemos algunos pacientes para que los familiares puedan conversar y le digan que se estén tranquilo, que se coman lo que le estamos dando, de que ellos están, y participar de una última conversación siempre va a ser difícil”, reiteró.

La doctora Roja agrega que los médicos añoran que la situación en los centros de salud retorne a lo que era un año atrás, porque no quieren seguir viviendo al ritmo en que lo están haciendo.

“Y viendo la parte humana, lo que hemos vivido este año, porque no es fácil ver morir a la gente sola, porque es la única patología donde la familia no puede estar con sus seres queridos”, recordó la médico especialista en infectología.

Explicó que los médicos, además de su trabajo, toman el lugar del familiar de convencer al abuelo para que ingiera algo de alimentos, pegarle en la pared una cartita que le han enviado sus parientes, acompañarlo a comer y a bañar, cosa que no le toca al facultativo, pero que en medio de esa circunstancia tiene que hacerlo”, detalló.

La jefa de infectología de la Plaza de la Salud sostuvo que otra situación dolorosa es lo que sucede con las personas que han recibido trasplante de órganos y han resultado infectados con el coronavirus.

“Por otro lado los trasplantados, por ejemplo, después que una persona ha conseguido un riñón o un hígado, que ha sobrevivido hasta siete años con ese trasplante, es muy difícil perderlo”, lamentó la doctora Rita Rojas.

Dijo que, pese a que la República Dominicana tiene una de las tasas de mortalidad más bajas en cuanto a la pandemia, la gente debe saber que eso no es un juego y que tiene que ayudar a los médicos, protegiéndose ellos y sus familiares.

Rojas dijo que los médicos están muy cansados, sobre todo los que están en la línea del frente del combate al coronavirus, por el arduo trabajo que han tenido que realizar.

Aseguró que no hay dinero ni incentivos que recompense la intensidad de la jornada a la que ellos han estado sometidos, recordando que el médico dominicano es el único que le da su número de teléfono al paciente, y al salir del centro clínico siguen recibiendo llamadas de esos pacientes o de sus parientes, inclusive hasta altas horas de la noche.

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