Victoria de prestigio de los Jazz sobre los Warriors

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SALT LAKE CITY (NBAMANIACS.com).-Utah se hace fuerte como local, algo que no sucedía al principio de curso pero que ahora da oxígeno a unos terriblemente irregulares Jazz, capaces de lo peor y de lo mejor en un corto espacio de tiempo. Ayer tocó la cara buena de los de Salt Lake City, que sumaron su cuarta victoria seguida en casa. Y lo hicieron con un triunfo de prestigio sobre los Warriors (108-103), no sin sufrimiento, no sin agonía final. Utah firma un balance de 15-17, a dos partidos de los puestos de acceso a los playoffs. Los Warriors se quedan con un récord de 21-11, terceros del Oeste y un balance reciente de 6-2.

La segunda mitad decide la velada

Siete triples entre Joe Ingles, Kyle Korver y Jae Crowder mantuvieron por delante en el marcador a los locales, que se habían ido al descanso con una exigua ventaja de 56-55 y que ampliaron un poco más esa distancia cuando quedaba un cuarto por celebrarse (84-80). En el arranque del último asalto, Utah se marchaba de su enemigo merced a un buen parcial de 9-2 que le permitía abrir hueco (93-82).

Ingles, 20 tantos, y Crowder, 18, precisamente fueron los máximos anotadores de los de Quin Snyder. Y Korver, fiel a su estilo y a su especialidad, solo produjo desde el triple, con 12 puntos y una hoja de tiro de 4/7 desde la distancia.

La mano mágica de Ricky

Lo decisivo que puede ser un jugador en un momento determinado, puntual, a pesar de haber hecho un mal duelo de cara al aro. Ricky Rubio solo anotó tres puntos, todos desde el tiro libre, porque en lanzamientos de campo estuvo completamente negado. Sin embargo, ese 0/8 queda olvidado por sus 10 asistencias y, sobre todo, por la acción final.

No supo y no le dejaron a Golden State alargar el choque. Con 106-103, tras un triple de , 30 puntos, a falta de 1 minuto y 12 segundos, los Warriors tuvieron en su mano mandar el duelo a la prórroga. Primero, el propio Durant, con 40 segundos, marró un triple lateral. Luego Andre Iguodala hizo lo propio con un lanzamiento que se quedó muy corto.

¿Momento para Stephen Curry? Quizá, pero con permiso de Ricky Rubio. Y el base español no se lo dio. El rebote a la acción de Iguodala fue a parar a manos de Curry, 32 puntos, quien buscó salirse rápidamente a la zona de tres porque era eso, tres puntos, lo que necesitaba Golden State para no perder. En el camino, Ricky le persiguió y Rudy Gobert llegó a la ayuda. Curry estaba encerrado en la esquina de la pista, pero ya saben que es capaz de todo. Así que Rubio vio la oportunidad y metió la mano para tratar de robar, asumiendo mucho riesgo, la bola. Esta salió dirección a fuera de banda, rozando en última instancia la mano de Curry. Apenas dos segundos y bola para los Jazz, que sentenciaron las dudas desde el tiro libre.