Santo Domingo, R.D. – El psiquiatra José Miguel Gómez advirtió que en 2026 habrá factores externos que aumentarán el estrés colectivo. Por ello, recomendó priorizar y reenfocar la gestión individual de detonantes emocionales.
Durante su sección de salud mental en Despierta con CDN, Gómez señaló que la hiperconectividad hace imposible aislarse de crisis internacionales y locales. Además, la exposición continua a noticias dramáticas puede causar agotamiento emocional y afectar la salud física.
“Irritabilidad, cansancio, dolor de cabeza, malestar estomacal, problemas de la piel, caída de pelo, dificultad para concentrarse”, listó el especialista como señales fisiológicas de estrés.
El psiquiatra explicó que el estrés crónico eleva el cortisol y otras hormonas que dañan vasos sanguíneos. También, contribuyen a la hipertensión y al síndrome metabólico con aumento de peso, lípidos altos y glicemia elevada.
Gómez advirtió que el tipo de personalidad influye: personas obsesivas, perfeccionistas y trabajólicas son más propensas a sufrir estrés crónico y a volverse dependientes de la actividad intensa.
Recomendó soltar lo que no se puede controlar, enfocarse en lo que sí se puede gestionar, y poner límites frente a amistades y ambientes tóxicos.
Para combatir el estrés propuso descanso sin culpa, ejercicio, meditación, yoga, caminatas, ocio, una alimentación saludable y búsqueda de espiritualidad y apoyo social.
Sobre el uso de sustancias, advirtió que muchas personas recurren al alcohol, tabaco, juegos u otras conductas tóxicas como mecanismo de afrontamiento. En consecuencia esto lo que agrava la salud y puede generar dependencia.
En casos clínicos, Gómez señaló que pacientes con enfermedades como cáncer suelen presentar comorbilidad con ansiedad y depresión, y que el tratamiento puede incluir antidepresivos por uno o dos años, junto a cambios de estilo de vida.
Ante desapariciones y hechos traumáticos, el psiquiatra pidió intervención de salud mental comunitaria durante la crisis, con psicólogos y trabajadoras sociales que brinden acompañamiento emocional a familias y comunidades.
Explicó que la empatía emocional y social hace que la mayoría de las personas se vean afectadas por el sufrimiento ajeno. Además, la sobreexposición informativa puede llevar a la desensibilización y a la pérdida de valores colectivos como la solidaridad.
En comunidades vulnerables recomendó programas preventivos para enseñar a proteger a los niños y reducir riesgos asociados a negligencia o entornos con personas con consumo de sustancias o trastornos de personalidad.
Sobre respuestas punitivas extremas, Gómez indicó que medidas como la castración química no han demostrado ser soluciones eficaces, porque el problema está en el cerebro; planteó, en cambio, cárceles de alta seguridad y medidas penales prolongadas para agresores no rehabilitables.
El especialista recordó que el periodismo y otros oficios altamente informados están entre los más afectados por el síndrome de burnout. Reiteró la necesidad de vacaciones, ejercicio y prácticas de autocuidado para prevenir el agotamiento.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a proteger la vida relacional sana (pareja, amistad, ocio) y a buscar ayuda profesional cuando el estrés impacte la salud física o mental.

