Santo Domingo, RD.– El cirujano y especialista en pie diabético, Dr. Max Guerra compartió cinco recomendaciones fundamentales para prevenir el pie diabético, una de las complicaciones más delicadas asociadas a la diabetes, al advertir que una mala prevención puede derivar en infecciones graves e incluso amputaciones.
El doctor explicó que el primer pilar para evitar esta condición es mantener un adecuado control metabólico, especialmente de la glicemia. Indicó que muchas veces los pacientes se concentran únicamente en tratar la herida visible, sin prestar atención a los niveles de azúcar en sangre. Esto impide una correcta cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones severas.
Guerra señaló que una dieta individualizada, combinada con actividad física adecuada y supervisada, es clave para lograr un control efectivo de la diabetes. Subrayó que el ejercicio debe ser personalizado, ya que no todos los pacientes tienen las mismas condiciones de salud. Precisó que un plan inadecuado puede generar efectos adversos, sobre todo en personas con problemas cardíacos u otras comorbilidades.
El especialista resaltó que la educación del paciente es otro de los factores más importantes y, a la vez, más descuidados. Explicó que un paciente bien orientado entiende la importancia de la prevención, aprende a evitar lesiones y adopta hábitos de autocuidado que reducen significativamente el riesgo de desarrollar úlceras en los pies.
Al referirse a la alta incidencia del pie diabético, Guerra recordó que la diabetes y los trastornos metabólicos afectan a una parte considerable de la población, estimando que cerca del 25 % de las personas presentan algún grado de alteración metabólica. A esto se suma, dijo, la falta de educación estructurada y el poco involucramiento de la familia en el cuidado del paciente.
Uno de los puntos más subestimados por los pacientes, según el especialista, es la revisión diaria de los pies. Recomendó examinarlos cuidadosamente después del baño, observando cambios de coloración, inflamación, heridas o fisuras, ya que detectar una lesión en las primeras 24 a 72 horas puede marcar la diferencia entre una recuperación favorable y una complicación mayor.
El médico advirtió que ninguna herida debe considerarse insignificante en un paciente diabético y llamó a evitar la automedicación o el uso de remedios caseros sin supervisión médica. Señaló que prácticas como aplicar sustancias sin indicación profesional pueden agravar la lesión y retrasar el tratamiento adecuado.
Asimismo, destacó la importancia de una correcta hidratación de la piel, ya que la neuropatía diabética reduce la sudoración natural, provocando resequedad. Asimismo, fisuras que facilitan la entrada de infecciones. Recomendó hidratar el pie, evitando aplicar cremas entre los dedos para prevenir humedad excesiva y hongos.
El Dr. Max Guerra reiteró que hasta el 80 % de las amputaciones relacionadas con el pie diabético son prevenibles si se actúa a tiempo, insistiendo en que la prevención, la educación y la atención temprana son las principales herramientas para proteger la salud y calidad de vida de los pacientes diabéticos.

