HIGÜEY.-Monseñor Jesús Castro Marte, obispo de la Diócesis de La Altagracia, afirmó que los funcionarios y demás empleados públicos tienen que servirle al pueblo y no lucrarse en el Estado.
En su homilía por el día de la Virgen de la Altagracia, en la basílica de Higüey, el religioso enfatizó que los servidores públicos no deben enriquecerse a costa del dinero público, y en cambio, tienen que entregarse al pueblo con honestidad y transparencia.
“Los servidores públicos son para servir al país, no para buscar lucro de ningún tipo; esto vale también para los profesionales de todas las ramas, el sector privado, la clase empresarial y para nosotros mismos que, como Iglesia inserta en la realidad de nuestro tiempo, hemos de dar testimonios con palabras y con hechos”, expresó ante autoridades y feligreses.
Castro Marte destacó que la misión fundamental de un servidor público es la de servir y hacer el bien general, sirviendo a los más necesitados de la nación y cuidando los recursos públicos. Insistió en que los empleados del Estado tienen que manejarse con pulcritud e integridad y no caer en el vicio de la corrupción y el afán de lucro. Les recordó que deben procurar el bienestar público y trabajar para reducir la pobreza, con apego a valores éticos y humanos.
“… no olviden esa expresión, servicio y bien común, ambas coordenadas resumen la vocación de entrega, la abnegación y sacrificio de la santísima virgen María…”, manifestó.
Por cierto, el prelado observó que algunos con sus acciones se dedican a desafiar a la autoridad, y eso genera luto y vergüenza, con los tantos accidentes, atracos y otros delitos que se cometen en el país, en violación a las leyes.

