“Yo no le aconsejaría a nadie que se meta a un concurso de belleza, la verdad. Yo soy sincera”, expresó la modelo de 26 años, quien calificó su triunfo como un “milagro”, ya que inicialmente no tenía planes de participar.
Bosch enfatizó que el verdadero valor de plataformas como Miss Universo depende del propósito de quien ostente el título. En ese sentido, recomendó que las jóvenes desarrollen primero proyectos con impacto social antes de considerar estos escenarios.
“La realidad es que Miss Universo depende de la persona que tenga la corona y del propósito que le vaya a dar. Si tienes un proyecto importante y quieres darle visibilidad, entonces adelante”, señaló.
Asimismo, insistió en que más que motivar a las niñas a concursar, es fundamental que trabajen en iniciativas que puedan trascender, y luego utilicen estos espacios como una plataforma para amplificar sus voces.
La reina de belleza también abordó los desafíos que enfrentó tras su coronación, destacando que los certámenes aún no están completamente abiertos a perfiles diversos.
“Ha sido muy difícil porque los certámenes no están acostumbrados a una mujer real, a una mujer que no entra en las tallas que quieren, a una mujer con voz”, afirmó.