SANTO DOMINGO.- La disposición del Ministerio de Interior y Policía que prohíbe las celebraciones multitudinarias en playas, ríos y balnearios durante la Semana Santa ha generado el rechazo de comerciantes de Boca Chica y Guayacanes, quienes solicitan al Gobierno flexibilizar las medidas para recuperar los recursos que aseguran ya han invertido.
Tras señalar que han destinado cuantiosas sumas de dinero con el fin de estar preparados para recibir a los vacacionistas durante este asueto, comerciantes de estas zonas turísticas afirman que la prohibición de fiestas públicas y privadas en playas, ríos y balnearios representa un duro golpe a sus ingresos.
Ante los compromisos económicos asumidos, los comerciantes piden al Gobierno reconsiderar y flexibilizar las medidas dispuestas en la resolución emitida el pasado martes por el Ministerio de Interior y Policía.
La medida también ha encontrado el rechazo de vacacionistas, quienes aseguran que se verán obligados a cambiar los planes que tenían para este período.
Además de la prohibición de fiestas masivas durante la Semana Mayor, la resolución establece la suspensión de la venta de bebidas alcohólicas durante todo el Viernes Santo.
La disposición entrará en vigencia este próximo domingo 29 de marzo y se extenderá hasta el Domingo de Resurrección.

