“Látigos al bolsillo: los mayores padecimientos de la población dominicana”; Reflexiones Atrevidas #132

Del:

Compartir publicación:

Por José Francisco Peña Guaba

La constante chismografía política, la proclividad al escándalo que acusa nuestra sociedad y el planeta de Alofoke tienen hoy la atención casi total del pueblo y digo casi, porque estos folclóricos entretenimientos se suman al estado natural del dominicano, que es estar en modo sobrevivencia, que trae consigo las peripecias diarias que hacemos la mayoría de los habitantes de esta media isla para llevar las tres calientes a la mesa.

Es que, amén de la realidad internacional que mantiene en estado de alerta y presión a todas las sociedades del mundo, la nuestra tiene particularidades muy distintivas, porque las desigualdades son más notorias que en muchos otros países, ya que somos una nación de mestizos, mulatos y negros, pero donde nos gobierna una minoría blanca y donde nuestra pobreza contrasta con el boato, el lujo excéntrico de las élites corporativas.

El pueblo sigue estando indefenso, porque los gobiernos en su mayoría obedecen a los dictados de los oligopolios y poco les importa a los funcionarios de turno la suerte de los desprovistos de fortuna, porque la pobreza se les hace invisible frente a sus ojos, como una forma inteligente de estos expiar sus culpas.

La gente en este país ha perdido la sonrisa porque son tantos los problemas que nos abruman que la gente está hablando con los palos de luz.

Para el colmo, ni el gobierno y mucho menos el empresariado muestran empatía alguna con el pueblo en su desgracia, y es que todo aquí está dolarizado menos los miserables salarios, porque este injusto sistema en que vivimos acogota a la ciudadanía que, no importando si es de clase media o popular, se siente asfixiada por el tanto padecer que angustia hasta la desesperación hasta a los más resilientes.

Este sistema abusivo está llevando a la gente a una exacerbada agitación que se traduce en una depresión nacional o se convierte en violencia en todas sus manifestaciones. A continuación, les mencionaré los principales padecimientos de los dominicanos; veamos:

1- El altísimo costo de la vida: En este país se ha convertido el comer en un lujo; el precio de los alimentos está por las nubes, los colmados están acabando con las economías populares por la especulación en los precios de los productos de la canasta básica; aunque los productos en los supermercados están un poco más baratos, la realidad es que el diarismo en la búsqueda del peso nos obliga a comprar una parte de los alimentos en los colmados.

2- La inseguridad ciudadana ha cambiado la rutina del dominicano: Es que la noche es de la delincuencia y el miedo es parte del diario vivir de la población, esto sumado a los miles de puntos de venta de drogas esparcidos en toda la geografía nacional que nos ha convertido en un país en donde la narcocultura se está imponiendo.

3- La falta de agua potable: Es gravísima; existen barrios donde llega el agua apenas una vez a la semana y el aumento significativo de precios de los garrafones de agua para beber y cocinar está afectando sensiblemente los bolsillos de la población.

4- La alta factura eléctrica: Se ha convertido en el dolor de cabeza más grande de las familias dominicanas, pagándola carísima y con una tanda de apagones que no cesa, pero el abuso mayor de las EDES es que cortan el servicio hasta el mismo día en que se vence la factura mensual, trastornando con ello el diario vivir de la población.

5- Tapones interminables y caos del transporte: El Estado ha dejado en manos del sector privado la transportación diaria de la gente; el uso obligatorio de los taxis y el motoconcho perjudica el exiguo presupuesto ciudadano, llevándose hasta más del 20% de los ingresos mensuales de la población.

6- SENASA y las ARS privadas: El pago del diferencial a las consultas y los servicios médicos es algo que crea intranquilidad y preocupación al pueblo por los altos porcentajes cobrados en efectivo y, además, lo del SENASA subsidiado es la mayor estafa al ciudadano que gobierno alguno haya permitido.

7- Los altísimos precios de los Colegios Privados: lo que hace, sobre todo para la clase media, la educación a sus hijos, por los abusivos precios de la matriculación, mensualidad y los gastos adicionales, lo que le hace la vida insoportable a miles de familias dominicanas.

8- Cobro abusivo de intereses a las tarjetas de crédito: Es de todos sabido que esta profunda crisis está haciendo casi obligatorio el uso de este medio para sobrevivir a las familias, pero es usura lo que cometen las instituciones financieras con el cobro excesivo de intereses a los cientos de miles de usuarios de dicho servicio.

9- El adquirir una vivienda o el alquiler de la misma es algo casi imposible para la ciudadanía: es impensable hoy el comprar una vivienda para cualquier ciudadano, sea en efectivo o a crédito, ya que por cualquier choza le piden millones; es inalcanzable costearla a cualquier empleado público o privado, no importando cuál sea su salario.

10- Los altísimos precios de los medicamentos: Los monopolios de las enormes cadenas farmacéuticas lo único que han hecho es aumentar el precio de manera permanente de las medicinas; esto tiene desesperado al ciudadano al no saber qué hacer para costear las mismas, sobre todo ante la insensibilidad oficial que no busca un mecanismo para controlar el precio de los medicamentos.

Aunque hay que reconocer que estos males son endémicos y sistémicos, en este gobierno insensible de los popis controlado por las élites corporativas se han agravado aún mucho más los padecimientos de la población. Es por ello que el país necesita que llegue un gobierno donde su principal agenda sea resolver los problemas acuciantes de los sectores populares y de la forzada clase media. Hemos de esperar que el pueblo lleve al Palacio Nacional a un equipo de hombres y mujeres comprometidos solo con el bienestar nacional, no el de unos pocos como hasta ahora. Esto se debe a que estamos en las manos de los oligopolios empresariales a los cuales poco les interesan los padecimientos diarios de la población. Ojalá que, por la voluntad de Dios y del soberano, estos terminen en el año 2028.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Tendencias

Más noticias
Relacionadas

Dos miembros del CUSEP resultan heridos en accidente de tránsito en Puerto Plata

SANTO DOMINGO.-El Cuerpo de Seguridad Presidencial (CUSEP) informa que,...

Bajan a 10 los acueductos fuera de servicio por lluvias; 201,222 usuarios afectados

SANTO DOMINGO.-El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó...