Santo Domingo.Edesur Dominicana cerró el primer trimestre de 2026 con resultados que apuntan a una recuperación operativa sostenida: redujo sus pérdidas eléctricas en 0.9 puntos porcentuales —del 30.7% registrado en igual período de 2025 al 29.8% actual— y recortó su déficit corriente en US$8.4 millones, equivalente a una mejora del 8.6% en términos absolutos, al pasar de US$98.2 millones a US$89.8 millones en apenas doce semanas.
Los resultados adquieren mayor peso si se considera el contexto: la empresa operó bajo presión de precios internacionales de energía al alza, lo que convierte cada punto de pérdida reducido en un logro de doble valor técnico y financiero.
En el frente comercial, la tasa de cobranza escaló de 98.7% a 98.9%, y la energía efectivamente entregada a los clientes pasó de 97.2% a 97.8%. El indicador más visible para el usuario común fue la reducción del tiempo de interrupción del servicio: de 23.8 horas mensuales de corte a 13 horas, una caída del 45.4% en un solo trimestre.
Detrás de esos números hay una ofensiva de campo de considerable escala, indicó Edesur y señaló que en los primeros tres meses del año, ejecutó 159,000 intervenciones en terreno, que incluyeron 101,124 adecuaciones de infraestructura, 10,999 desmantelamientos de suministros irregulares, 17,420 cambios de medidores, el saneamiento de 583 módulos concentrados en altura y la incorporación de 4,449 nuevos clientes al sistema formal.
Adicionalmente, se eliminaron 4,130 conexiones directas —es decir, hurto flagrante— mediante la instalación de nuevos equipos de medición, y se levantaron 7,678 actas de infracción, 102 de ellas con intervención directa de la Procuraduría General Adjunta para el Sistema Eléctrico (PGASE).
Celso Marranzini, presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), valoró los resultados en perspectiva sectorial: “Cada décima que baja en pérdidas y cada punto que sube en cobranza son señales de que el modelo de gestión está funcionando. No son cifras abstractas: son la diferencia entre un sector que avanza hacia la sostenibilidad y uno que sigue siendo una carga para el Estado dominicano.”

