WASHINGTON.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que a su Gobierno no le sería «difícil» resolver la situación en la que se encuentra Cuba, sobre la que Washington ha intensificado la presión con sanciones económicas y un bloqueo de crudo desde enero pasado.
«Cuba nos está llamando. Necesitan ayuda. Cuba es una nación fallida. Cuba necesita ayuda, y nosotros se la daremos», dijo Trump ante preguntas de periodistas durante una visita a las obras de su polémico salón de baile en la Casa Blanca, para lo que ordenó derribar el Ala Este del edificio.
El republicano elogió a los cubanoestadounidenses, sobre todo en Miami, donde obtuvo «el 97 % de sus votos» y advirtió que quiere «ayudarlos ahora, porque estos han sido tratados «extremadamente mal» por el Gobierno de La Habana, controlado primero por los hermanos Fidel y Raúl Castro, y ahora por su sucesor, Miguel Díaz-Canel.
«Eso no nos resultará difícil de resolver», dijo sobre la situación en la isla mientras sostenía una gran cartulina con una imagen de cómo quedaría el salón de baile una vez terminado.
Preguntado sobre si esto se podría lograr sin un cambio de régimen en Cuba, advirtió: «Yo puedo hacerlo, cambie el régimen o no».
«Ha sido un régimen duro este año. Han matado a mucha gente, pero es un país que realmente necesita ayuda. No tiene nada. No pueden encender las luces, no tienen qué comer», agregó Trump.
La presión cada vez más intensa de Trump a Cuba
Cuba enfrenta una de sus peores crisis humanitarias y económicas, agravada por la falta de combustible después de que EE.UU. cortara el suministro desde Venezuela y amenazara con sanciones a los países que enviaran crudo a la isla.
La semana pasada, el presidente estadounidense se mostró convencido de que logrará que el Gobierno cubano termine alineándose con Washington y se aparte de China.
Además, el Departamento de Justicia estaría considerando una acusación contra Raúl Castro en un caso relacionado con el derribo de aviones de la organización Hermanos al Rescate en 1996, cuyo anuncio tendría lugar el 20 de mayo en Miami, en coincidencia con la celebración del Día de la Independencia de la isla por el exilio cubano.
El caso contra Castro, de 94 años, fue dado a conocer por medios estadounidenses y formaría parte de un renovado esfuerzo de la Administración Trump por incrementar la presión sobre La Habana, en paralelo a otras medidas diplomáticas y económicas destinadas a impulsar un cambio político en la isla.

