Santo Domingo.- Aunque aseguró que no está de acuerdo con los paros que afecten a la ciudadanía, el exprocurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, afirmó comprender los reclamos de jueces y fiscales por mejores salarios, pensiones y condiciones laborales, al advertir que el sistema judicial dominicano se encuentra “agotado”, “estresado” y sumido en una profunda crisis estructural.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, el dirigente del Partido de la Liberación Dominicana consideró que la justicia dominicana necesita una nueva ola de reformas profundas, tanto en los procedimientos como en las condiciones de vida de los actores judiciales.
«Yo, presidente, me abocaría a una nueva ola de reforma judicial, no solamente en los procedimientos, sino también en todo lo referente a las condiciones de los actores”, expresó.
Domínguez Brito sostuvo que fiscales, jueces y defensores públicos enfrentan salarios bajos, falta de pensiones adecuadas y una carga laboral excesiva que, según dijo, ha provocado un deterioro emocional y operativo dentro del sistema.
«Hay que sentarse, hay que discutir porque las condiciones de vida de muchos de ellos no son las mejores”, manifestó.
El exprocurador indicó que muchos jueces trabajan bajo altos niveles de estrés debido a la acumulación de expedientes, la presión por producir decisiones y la lentitud de los procesos judiciales.
«El sistema está agotado, el sistema está cansado, está estresado», afirmó.
Asimismo, criticó recientes modificaciones al Código Procesal Penal, asegurando que han empeorado la situación del sistema de justicia.
«Nunca he estado de acuerdo con paros que afecten, sobre todo, a la gente, sobre todo al más pobre… pero yo comprendo también los planteamientos de ellos”, agregó.
Domínguez Brito dijo, además, que impulsaría una justicia “más rápida, más ágil y menos cara”, asegurando que el país perdió la oportunidad de emprender una segunda gran reforma judicial integral.
Cuestionó el manejo dado por el Gobierno al caso de presuntas irregularidades en Senasa, asegurando que inicialmente las autoridades intentaron minimizar la situación. Indicó que el caso no solo involucra corrupción administrativa, sino también consecuencias humanas, debido a denuncias de pacientes que supuestamente no recibieron medicamentos ni tratamientos para enfermedades catastróficas. Afirmó que “no es un caso de corrupción cualquiera” y pidió que las investigaciones continúen “sin impunidad”.
El dirigente peledeísta pidió transparencia sobre el memorándum de entendimiento firmado entre República Dominicana y Estados Unidos para recibir deportados de terceros países. Señaló que, antes de emitir juicios, es necesario conocer exactamente quiénes serían enviados al país, si se trata de personas condenadas por delitos o de migrantes en tránsito. También insistió en que cualquier acuerdo debe respetar la Constitución dominicana, las leyes nacionales y las normas internacionales.
El exprocurador criticó el aumento del gasto corriente del Gobierno, asegurando que gran parte de los ingresos fiscales se destinan al pago de nómina pública, pensiones e intereses de la deuda. También cuestionó el manejo del sistema eléctrico, afirmando que existen plantas generadoras con costos mucho más altos que Punta Catalina y que el país “está tirando el dinero a la basura” por falta de planificación.
Domínguez Brito habló ampliamente sobre el incremento de feminicidios en el país y atribuyó el problema a factores culturales relacionados con el machismo, la posesión y el manejo de la ira. Narró experiencias vividas durante su gestión como fiscal y aseguró que muchos casos dejan profundas secuelas en niños y familias enteras. También advirtió sobre un “efecto dominó” que ocurre cuando ciertos feminicidios reciben alta exposición mediática.
El dirigente político insistió en la necesidad de trabajar la educación emocional de los hombres y fomentar modelos de “masculinidad responsable”. Consideró que la prevención debe comenzar desde la niñez, en las escuelas, hogares y medios de comunicación, promoviendo el respeto hacia la mujer y la resolución pacífica de conflictos.
Aunque defendió la importancia de proteger a las víctimas de violencia de género, también expresó preocupación por posibles injusticias contra hombres acusados falsamente. Relató experiencias de casos complejos vividos como fiscal y sostuvo que el gran reto del sistema judicial es encontrar “la verdad y la justicia” sin actuar únicamente bajo presión social o mediática.
Sobre las protestas de jueces y fiscales, afirmó comprender sus reclamos por mejores salarios, pensiones y condiciones laborales, aunque aclaró que no está de acuerdo con los paros que afecten a la ciudadanía. Describió el sistema judicial como “agotado”, “estresado” y colapsado por la acumulación de casos y la burocracia procesal.
Domínguez Brito consideró que el país necesita una segunda gran reforma judicial integral. Criticó modificaciones recientes al Código Procesal Penal y aseguró que muchas decisiones judiciales se retrasan por exceso de carga laboral y procedimientos burocráticos. Según dijo, la justicia dominicana debe ser “más rápida, más ágil y menos cara”.
Durante la entrevista, el dirigente peledeísta también dejó entrever sus aspiraciones presidenciales dentro del Partido de la Liberación Dominicana, asegurando que impulsaría transformaciones estructurales en áreas como justicia, energía y administración pública si llegara a la Presidencia de la República.

