JERUSALÉN (EFE).– El Ejército de Israel bombardeó este jueves la capital libanesa, Beirut, en una nueva ofensiva militar que aumenta la tensión en Oriente Medio y pone en duda la continuidad del frágil alto el fuego en la región.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que realizaron un “ataque preciso” sobre Beirut, mientras continúan las operaciones militares contra presuntas posiciones del grupo chií Hizbulá en diferentes zonas del Líbano.
Según el Ejército israelí, en las últimas 24 horas fueron atacados más de 135 “objetivos terroristas” en el sur del país, incluyendo áreas estratégicas en la ciudad de Tiro, el valle de la Bekaa y otras localidades cercanas a la frontera israelí.
La nueva oleada de bombardeos ocurre en medio de una creciente preocupación internacional por una posible expansión del conflicto hacia otros países de Oriente Medio.
Fuentes militares israelíes aseguran que los ataques están dirigidos contra infraestructuras utilizadas por Hizbulá para almacenar armas, coordinar operaciones y lanzar ofensivas contra territorio israelí.
Sin embargo, medios locales libaneses reportaron fuertes explosiones en zonas urbanas y movimientos de civiles que abandonan sectores considerados de alto riesgo tras los bombardeos registrados durante la jornada.
Beirut vuelve bajo fuego
El ataque sobre Beirut revive el temor de una guerra a gran escala entre Israel y Hizbulá, luego de semanas de tensión y enfrentamientos en la frontera sur del Líbano.
Analistas internacionales advierten que la intensificación de las operaciones militares podría provocar una respuesta más agresiva por parte de Hizbulá y generar nuevos enfrentamientos en la región.
Mientras tanto, organismos internacionales y gobiernos occidentales han pedido moderación a ambas partes para evitar una crisis humanitaria mayor y un nuevo deterioro de la seguridad regional.
Comunidad internacional sigue en alerta
La ofensiva israelí ocurre en un momento delicado para Oriente Medio, marcado por conflictos simultáneos y negociaciones diplomáticas que buscan contener la violencia en varios frentes.
Hasta el momento, las autoridades libanesas no han ofrecido un balance oficial sobre víctimas o daños materiales tras los bombardeos, mientras continúan las labores de evaluación en las zonas afectadas.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada militar que pueda extenderse más allá de las fronteras de Israel y Líbano.

