CIUDAD DE MÉXICO (AP) — El presidente de la FIFA Gianni Infantino defendió el miércoles el precio de las entradas para el Mundial bajo la premisa de que “si estamos haciendo algo mal, entonces todos en Norteamérica están haciendo algo mal”.
Infantino habló con periodistas durante una inusual sesión de preguntas y respuestas en la víspera del partido inaugural de un Mundial ampliado a 48 selecciones y 104 partidos. Defendió los precios récord de las entradas, señaló que la FIFA no tenía poder para lograr que el gobierno de Estados Unidos admitiera a un árbitro somalí y elogió su capacidad para conseguir que la selección nacional de Irán pudiera entrar en Estados Unidos.
La FIFA fijó el precio de las entradas desde 140 dólares para el torneo de 104 partidos que arrancará el jueves. Las entradas para la final del 19 de julio en Nueva Jersey alcanzan los 8.680 dólares. El precio para la final aumentó a 10.990 dólares y luego a 32.970.
Tras recibir muchas críticas, la FIFA ofreció entradas de 60 dólares a las federaciones nacionales para sus aficionados habituales. Infantino indicó que se ofrecieron 130.000 entradas en esa categoría.
Hace cuatro años, en el torneo de Qatar, los precios oscilaron entre 69 y 1.607 dólares.
“Si lo vendes a un precio más bajo en este mercado en particular habría terminado, lo cual es perfectamente legal en este país, en mercados secundarios a precios muchísimo, muchísimo, muchísimo más altos, ¿y adónde iría entonces el dinero? Bueno, a quienes organizan mercados secundarios o actividades de mercado negro y no al fútbol”, aseveró Infantino.
Sostuvo que el precio promedio de las entradas para el torneo estaba por debajo de los 500 dólares, comparable con el de la postemporada de otros deportes en Estados Unidos, una afirmación que, si bien es cierta para los precios de reventa, no parece precisa para los precios de taquilla.
El precio promedio de una entrada para la Serie Mundial de béisbol ha sido de 350 a 400 dólares en los últimos años y los precios de la NFL la temporada pasada promediaron 230 dólares para la ronda de comodines, 320 para los juegos divisionales, 450 para los campeonatos de conferencia y 3.300 para el Super Bowl.
Añadió que no le preocupan las investigaciones de fiscales generales en California, Nueva Jersey, Nueva York y Texas.
“Cuando se trata de estas investigaciones legales o quejas que se presentaron en algunos estados en Estados Unidos”, comentó, “estamos muy tranquilos al respecto porque antes de empezar a vender 6 millones y medio o 7 millones de entradas verificamos lo que hacemos con los mejores abogados, con los mejores expertos. Si hacemos algo mal, entonces probablemente todos los que venden entradas en Norteamérica están haciendo algo mal también”.
Infantino señaló como ejemplo las Finales de la NBA entre los Knicks de Nueva York y los Spurs de San Antonio para ilustrar cómo otros grandes eventos deportivos estadounidenses están experimentando un aumento similar de precios.
El precio mínimo de entrada en el sitio de reventa de la FIFA para la final del Mundial es de 9.805 dólares. Las Finales de la NBA han tenido precios mínimos de entrada muy variables, desde un mínimo de alrededor de 500 dólares para los dos primeros partidos en San Antonio hasta cerca de 10.000 para el Juego 3 en Nueva York. El Juego 4 en Nueva York fue mucho más barato y bajó a alrededor de 4.000 el miércoles.
“Estamos muy tranquilos con esto porque, antes de empezar a vender 6,5 millones o 7 millones de entradas, revisamos todo con los mejores abogados”, aseguró. “Estamos abiertos a cualquier investigación”.

