COREA DEL SUR (AGENCIAS).-Park Sung-jae, exministro de Justicia de Corea del Sur, recibió este lunes una condena de 25 años de prisión por participar en la fallida declaración de la ley marcial impulsada por el expresidente Yoon Suk Yeol en 2024.
La Corte del Distrito Central de Seúl declaró culpable a Park del delito de insurrección. El tribunal concluyó que colaboró con la aplicación del decreto que suspendía temporalmente el orden constitucional, según informó la agencia Yonhap.
Durante el juicio, los fiscales afirmaron que Park convocó una reunión con funcionarios del Ministerio de Justicia en las primeras horas de la ley marcial. También ordenó revisar la capacidad de las cárceles ante la posibilidad de detener a dirigentes opositores.
La sentencia indica que, como ministro de Justicia, instruyó a los organismos bajo su responsabilidad a colaborar con la aplicación del decreto. Los jueces consideraron que actuó bajo el supuesto de que la ley marcial permanecería en vigor.
Aunque la Fiscalía solicitó una pena de 20 años de prisión, el tribunal impuso una condena de 25 años.
Park Sung-jae y la fallida ley marcial
El expresidente Yoon Suk Yeol decretó la ley marcial en diciembre de 2024. Sin embargo, la medida solo permaneció vigente durante seis horas.
Los legisladores se reunieron de emergencia en el Parlamento y aprobaron su revocación, lo que puso fin al decreto.
La decisión provocó una profunda crisis política. Además, desencadenó protestas en distintas ciudades y afectó la estabilidad de los mercados financieros.
Tiempo después, la Justicia condenó a Yoon Suk Yeol a cadena perpetua por promover una insurrección.
Park Sung-jae no fue el único condenado
Las investigaciones también involucraron a otros exfuncionarios del Gobierno de Yoon Suk Yeol.
La Justicia condenó al ex primer ministro Han Duck-soo a 15 años de prisión. Asimismo, impuso una pena de nueve años al exministro del Interior Lee Sang-min.
Con estas sentencias, las autoridades surcoreanas continúan procesando a los exfuncionarios relacionados con la fallida ley marcial. El caso se convirtió en uno de los procesos judiciales más relevantes de la historia reciente del país y marcó un punto de inflexión en la política surcoreana.

