Santo Domingo.– La Junta Central Electoral (JCE) defendió las misiones de trabajo realizadas por miembros titulares y suplentes en el exterior, al asegurar que estas responden a labores institucionales vinculadas con la organización electoral, la capacitación y la garantía del derecho al voto de los dominicanos residentes fuera del país.
A través de una comunicación dirigida al director del periódico Diario Libre, Aníbal de Castro, el Pleno de la JCE respondió a recientes publicaciones que cuestionan actuaciones institucionales y el manejo de los recursos destinados a viajes oficiales.
La institución rechazó las insinuaciones contenidas en el artículo titulado «La JCE de los ricos», al considerar que algunas afirmaciones proyectan una imagen de viajes de placer que no se corresponde con la naturaleza de las misiones realizadas.
En relación con la participación de dos miembros del organismo en un programa de capacitación en ciberseguridad celebrado en León, España, la JCE explicó que el objetivo principal fue fortalecer los conocimientos en una materia estratégica para una entidad que administra información sensible y sistemas tecnológicos fundamentales para el desarrollo de los procesos electorales.
El organismo sostuvo que la participación en el Cybersecurity Summer Bootcamp 2025 no constituyó turismo institucional y reiteró que está en disposición de explicar y documentar el itinerario, la duración de las actividades y los gastos asociados a cada misión.
Asimismo, destacó la importancia del voto en el exterior, al recordar que actualmente la institución cuenta con 42 oficinas de servicio fuera del país, 24 oficinas de coordinación logística electoral y cuatro oficinas satélites en Europa.
La JCE precisó que los viajes realizados por la magistrada Hirayda Marcelle Fernández Guzmán estuvieron relacionados con la coordinación de los trabajos electorales en el exterior, mientras que el magistrado Samir Rafael Chami Isa también desempeña funciones vinculadas con la organización electoral.
Finalmente, el órgano electoral afirmó que no rechaza la crítica ni el escrutinio público, pero defendió la integridad y honorabilidad de sus miembros, al señalar que cada misión institucional debe ser evaluada tomando en cuenta su contexto, finalidad y resultados.



