SANTO DOMINGO.-El Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), informó este viernes que brindará asistencia consular a los ciudadanos que han accedido ofertas laborales dirigidas a ciudadanos dominicanos para viajar a Rusia y su posible vinculación posterior con actividades relacionadas con el conflicto entre Rusia y Ucrania.
A través de un comunicado oficial, el Mirex exhortó a la ciudadanía actuar con cautela ante estas propuestas, ya que cualquier vinculación con actividades relacionadas con un conflicto armado puede representar graves riesgos para la vida, la integridad y seguridad de los nacionales.
En ese sentido, la entidad recomendó “verificar previamente la procedencia de la oferta, la identidad del empleador y las condiciones de contratación, especialmente cuando las gestiones se realicen exclusivamente por medios digitales o a través de intermediarios cuya identidad o acreditación no pueda ser comprobada”.
El dominicano Juan Carlos Ávila Espaillat, quien se encuentra combatiendo junto a las fuerzas rusas en la guerra contra Ucrania, apareció en un video recostado en el suelo, visiblemente debilitado y con dificultades para moverse, mientras relataba la situación que atraviesa tras resultar herido durante un ataque.
“Me he roto una mina en los pies, una mina, me he roto los pies. No me siento las piernas. No tengo agua”, dice Ávila Espaillat en la grabación. Pese a su estado, hacia el final del video repite: “Yo voy a volver. Me voy a volver. Yo voy a volver”.
Ávila se hizo viral en las últimas semanas luego de compartir videos donde afirmó haberse sumado a las fuerzas armadas de la Federación Rusa para luchar en la guerra de Ucrania.
De Pérez afirmó que cuenta con tres casos documentados en la provincia La Romana, cuyos protagonistas habrían sido contactados para desempeñar labores ordinarias como cocineros, soldadores y mecánicos.
Según explicó el legislador a medios de comunicación, a los jóvenes se les gestionarían los pasajes para viajar a Rusia y, una vez allí, presuntamente les retirarían sus pasaportes para posteriormente enviarlos a zonas de combate.
“Les envían los pasajes, y cuando llegan a Rusia los despojan de sus pasaportes para enviarlos como carne de cañón al frente de batalla”, afirmó De Pérez.



