PUERTO PRÍNCIPE (EFE).– Al menos 11 personas murieron en Gros-Morne, Haití, en un ataque atribuido a miembros de la pandilla Kokorat San Ras, ocurrido horas después de una operación de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), informó este martes la agencia EFE.
El alcalde de Gros-Morne, Hubert Cénéac, informó a Radio Kiskeya que una unidad de Sri Lanka, integrante de la GSF, expulsó previamente a miembros de la banda que habían instalado puestos de cobro ilegales en la zona.
Según Ceneac, los agentes permanecieron pocas horas en el área antes de regresar a su base en Gonaïves, capital del departamento de Artibonite.
La operación dejó tres integrantes de la pandilla muertos, de acuerdo con un comunicado de la fuerza.
Tras la retirada de los efectivos, hombres armados atacaron a residentes de la zona de Dosni, donde dispararon en distintas direcciones y, según el alcalde, mataron personas y quemaron viviendas.
Ceneac señaló que Gros-Morne es considerado un bastión de Kokorat San Ras, una de las pandillas que han ampliado su presencia desde Puerto Príncipe hacia Artibonite, una de las principales zonas agrícolas de Haití.
La organización de derechos humanos RNDDH advirtió que el número definitivo de víctimas y los daños causados todavía no estaban completamente establecidos.
La violencia de las pandillas continúa extendiéndose fuera de Puerto Príncipe. Naciones Unidas ha informado de que cerca de 1,5 millones de personas permanecen desplazadas dentro de Haití debido a la inseguridad.
La situación también mantiene una fuerte presión sobre las operaciones de seguridad y la asistencia humanitaria, mientras las autoridades haitianas y organismos internacionales buscan contener la expansión de los grupos armados.
El mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas está previsto para expirar esta semana, mientras el Consejo de Seguridad de la ONU tiene programada una votación sobre su renovación este martes.



