Redacción Internacional.- La platija aporta proteínas de fácil digestión, omega-3 y minerales como potasio y yodo, nutrientes que participan en distintas funciones del organismo. Especialistas de Roskachestvo, la organización rusa dedicada a la calidad de los productos, destacaron sus propiedades y las precauciones para consumirla, según recoge RT.
Este pescado también contiene fósforo y vitaminas del grupo B, entre ellas riboflavina, tiamina, piridoxina y los ácidos nicotínico y pantoténico.
De acuerdo con los especialistas citados, 100 gramos de platija contienen 358 miligramos de potasio y 14,3 microgramos de yodo.
El yodo es necesario para producir las hormonas tiroideas, mientras que el potasio interviene en el equilibrio de líquidos, la transmisión de impulsos nerviosos y la regulación de la presión arterial.
Los expertos también señalan que su contenido de omega-3 y vitamina A puede contribuir a la salud visual.
Los especialistas advierten que la platija capturada en aguas contaminadas puede acumular sustancias tóxicas. Por ello, recomiendan comprarla en establecimientos fiables, comprobar su frescura y prepararla adecuadamente.
También recuerdan que el pescado puede provocar reacciones alérgicas. Las personas con alergia a sus proteínas deben evitar su consumo.
Cuando se sirve a niños, aconsejan prestar especial atención a la calidad, la preparación y la retirada de todas las espinas, incluidas las más pequeñas.
La platija puede cocinarse al vapor, hervida, al horno o guisada con verduras y setas. También admite preparaciones fritas, ahumadas o saladas, y puede utilizarse en ensaladas, aperitivos y rollitos de filete.
Para quienes buscan controlar su peso, los especialistas citados proponen la cocción al vapor, que permite prepararla sin añadir el aceite de una fritura.
Como acompañamiento, sugieren una ensalada de hojas verdes, pepino y tomate.



