REDACCION INTERNACIONAL.-El presidente de Paraguay, Santiago Peña, renunció a su cargo en medio de la crisis desatada por la intervención y el cierre de Ueno Bank, que afecta a millones de clientes y abrió un frente de inestabilidad política.
La decisión se produce después de que los bloques de la Cámara de Diputados anunciaran su respaldo al juicio político y confirmaran los votos necesarios para avanzar con la destitución.
Su dimisión ocurrió mientras la Cámara de Diputados analizaba un
pedido de juicio político en su contra con apoyo de sectores de la oposición y de su propio partido, el Partido Colorado.
Sucesión: De acuerdo con la constitución paraguaya, ante la vacancia del cargo, la presidencia debe ser asumida por el vicepresidente






