Si reflexionara mejor su decisión de paralizar los servicios a los afiliados de la Seguridad Social, el Colegio Médico Dominicano (CMD) se percataría de que su proceder es tres veces
errático:

1.- Perjudica a quienes pretende defender, pues aunque son mal pagos por las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) sus propios afiliados, los médicos, se restan y dejan de recibir ingresos millonarios.

2.- Perjudica aun más a quienes eternamente han resultado los
perjudicados por conflictos que jamás han provocado: los pacientes. Son éstos a quienes los paros médicos dejan sin atención en salud, a menos que asuman el gasto directo de bolsillo para poder acceder a los mismos servicios que han pagado previamente como descuentos de su salario.

3.- Irónicamenete los paros benefician a quienes pretenden perjudicar, pues mientras menos prestaciones reciben los afiliados menos tienen que pagar las ARS a causa de las huelgas. Es así como entonces estas intermediarias se quedan con todo el dinero de los afiliados, parte del cual debían pagar a los médicos.

En esta lógica económica muy cruel, pero a la vez muy real, las ARS deben estar de risitas, provocando la ira del CMD, a los fines de lograr que su movimiento huelgario se prolongue aunque sea por un año, a manera de éstas acumular más capital como ganancias. Total, el Consejo Nacional de la Seguridad Social (CNSS) nada podrá hacer para regularlas mejor, por tratarse de un organismo cooptado por la figura del beto contemplado por la propia Ley 87-01 como herramienta pre-pensada para hacer de él un ente “rector” infuncional, anquilosado.

En este caso específico el poco creativo método huelgario de lucha que despliega el CMD lo evidencia como un “sindicato “quedao”, desfasado y estacionado en un pasado superado que debió mutar de la falsa conciencia de clase proletaria que en verdad nunca ha sido, a un moderno estatus legal y científico de colegio profesional, que sin embargo como organización nunca ha asumido la consciencia poseedora de un superpoderoso recurso o arma de lucha capaz de hacer escuchar su voz y hacer valer sus justos reclamos.

Se trata de la oportunidad que tiene el CMD de diseminar entre sus colegiados la orientación o instrucción para que en cada consulta éstos dialoguen directamente con los pacientes afiliados y persuadirlos, a los fines se que en lugar de tenerlos como críticos gratuitos masivos sean los aliados naturales y estratégicos de los médicos, en atención a las “No conformidades” con las ARS que ambos comparten: los pacientes-afiliadospor no recibir las autorizaciones de acceso a servicios y por las limitadas coberturas por parte de las ARS en conflicto. Mientras, los médicos, por las bajas tarifas y pagos tardíos que reciben de éstas por concepto de sus prestaciones.

Este sería aplicado como el caldo de cultivo ideal y el escenario perfecto para que a través de la persuación y la educación en su derecho legal el médico no satisfecho induzca al afiliado tabmbién no satisfecho a traspasarse de ARS después de pagar 12 o más cotizaciones, a otra ARS que le garantice más servicios y mejor cobertura.

“Y Colorín, Colorao… Este cuento se ha acabao”. Así el CMD, en estratégica alianza con los afiliados, les arman a las ARS un “Juidero” mayor que el Bulling 47 y Chimbala.