Por Nicolás Mateo

Después de haber ganado de forma abrumadora la consulta interna del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez se ha convertido, entre los posibles aspirantes presidenciales, en la nueva estrella de la política dominicana, porque de los 3 que seguro competirán en las próximas elecciones, es el único que representa novedad, que genera entusiasmo y que crea expectativa al electorado.

Los analistas y cientistas sociales consideran que un buen candidato debe ser una persona honesta, competente, íntegra, empática, cercano a la gente, con don de mando, liderazgo probado, con determinación y carácter, pero sobre todo capaz de cumplir las promesas que hace, atributos que ha demostrado de sobra poseer Abel Martínez, lo que le convierte en el aspirante más confiable para el electorado dominicano.

Pero, dentro de las grandes fortalezas de Abel, que lo convierten en un aspirante de alto grado de confiabilidad para el elector, está, sin dudas, su dilatada carrera en la administración pública, donde ha demostrado con creces su capacidad, don de mando, manejo pulcro de los recursos puestos en sus manos, pero sobre todo, la extraordinaria habilidad e inteligencia emocional para gerencia los aspectos inherentes a los puestos que les ha tocado dirigir.

Contrario a sus contendores, que al aspirar y posteriormente ganar la presidencia de la República no habían sido ni alcaldes pedáneos, Martínez llegará a la primera magistratura del Estado con la experiencia necesaria para abordar con éxito los retos que encontrará en un país sumido en una gran crisis instituciona, con la inflación mas alta de los últimos 30 años, arropado por una delincuencia desbordada. Y sustituirá a un mandatario que su mayor empeño lo ha puesto en favorecer a sus socios de las empresas privados, a los que entrega sin rubor el patrimonio del Estado.

En la próxima contienda electoral Martínez tendrá de frente, por un lado a Leonel Fernández, que ya fue 3 veces presidentes, que es el político dominicano con la más alta tasa de rechazo, rondando el 60%, postulado por un partido que la gente apenas conoce y que su intención de voto es la mitad de lo que tiene su candidato, y que, pese a que hizo gestiones de gobierno aceptables, sus promesas no tendrán tierra fértil donde germinar, porque tuvo tiempo suficiente como presidente para haber hecho cualquier cosa que ahora oferte al electorado, de forma, que tendrá que emplearse a fondo parta que ls gente le crea.

Del otro lado, tendrá al contendor mas fuerte, a Luis Abinader, cuya principal fortaleza es ser jefe de Estado y los recursos públicos que puede manejar desde su posición para ganar simpatía, pero encabeza una gestión que ha mostrado total incapacidad para resolver los problemas del país, que gobierna por tanteo, lo que ha provocado que haya tenido que echar para atrás decenas de medidas que ha tomado, que ha incumplido prácticamente todas las promesas hechas en campaña, que le ha mentido tanto al país que ha perdido la credibilidad, la confianza y el respeto, y que no tiene una sola obra importante que mostrar, y cuyo tiempo de gestión faltante no le alcanza para construir algo que le sirva de marca a su gestión.

Adicional a esas debilidades, Abinader ha gobernado desdiciendo su discurso de oposición, ya que ha hecho todo lo que le criticaba a las gestiones anteriores, desde tomar prestamos sin control sin que se sepa el destino del dinero, pues no ha construido nada, hasta aplicar políticas clientelares que he llevado a aumentar la nómina pública mediante creación de puestos, instituciones y nombramientos de botellas. Pero además ha llevado al deterioro importantes iniciativas que encontró funcionando de forma exitosa, como el 911, el servicio de pasaporte, la alimentación escolar, los servicios de salud, incluyendo el programa de medicamentos de altos costos, y no se diga de la inflación, el alto costo de los combustibles y la energía eléctrica, y el aumento de la pobreza.

Abel Martínez busca la presidencia de la República con el aval que le da ser el alcalde mas exitoso del país, que encontró su ciudad natal, Santiago, convertida en una ruina, con una alcaldía requebrajada institucionalmente, y ambas cosas las ha llevado a ser un referente, no solo en país, sino en la región del Caribe.

Pero Aber Martínez no solo es el candidato con la mejor carta de presentación de los 3 que competirán, sino que tiene detrás un partido con una gigante obra de gobierno, superando la realizada por el doctor Joaquín Balaguer en sus 22 años de gestión, cuenta con la asesoría del mejor, y quizás el único político de carrera que gravita actualmente en el escenario, Danilo Medina, y con equipo mas experimentado y exitoso de dirigentes políticos del país, que militan en el PLD.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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