ESTADOS UNIDOS (NBAMANIACS.COM).-Bradley Beal no es que no haya sido capaz de alcanzar el estatus de última pieza del imaginado Big Three de Phoenix Suns, es que directamente ha pasado a ser quien está hundiendo el proyecto. Él ha tocado fondo y el equipo no le anda a la zaga. El desastre está consumado y anoche el escolta All-Star lo subrayó con una actuación que provocar pavor.
Volviendo tras una lesión en los isquiotibiales, el jugador de 31 años estuvo 30 minutos en pista para lograr un solo punto (0 de 7 en tiros de campo y 1 de 2 en tiros libres) y poner su ‘granazo’ de arena para que los de Arizona cayesen con claridad en Boston por 123-103.
Si hasta la fecha se le hubiese visto un rendimiento medio acorde a lo que se esperaba de él, lo de anoche podría haber quedado en anécdota, pero la sensación es que su actual versión está infinitamente más cerca de lo acontecido en el TD Garden que de los 60 puntos que fue capaz de meter hace cuatro años.
Concluido el partido, Beal atendió a los medios para explicar que lo ocurrido tiene más que ver con una cuestión de confianza tras casi tres semanas fuera de juego que con cualquier otra cosa.
«Mentalmente aún estoy desestabilizado. Estoy dudando si voy a por todas o intento ir en algunas acciones, pero no quiero hacer nada que me haga recaer ni me impida jugar. Es solo una cuestión mental. Espero haberlo superado ya. Superé ese partido y sé que me siento bien. Puedo ser explosivo. Puedo apretar mucho más que esta noche y me reconforta saberlo», expresa.
Phoenix, sin remedio
Aunque Beal llegó a decir antes de jugar contra Boston que aún podían tener una racha positiva que les terminase llevando a playoffs, la realidad es que los Suns acumulan cinco derrotas consecutivas para ser undécimos a dos partidos de Sacramento Kings. Les quedan cinco encuentros por jugar y está muy por ves incluso que sean capaces de ganar un par de ellos.