ESTADOS UNIDOS (AGENCIAS).-La historia de Virginia Giuffre quedó ligada para siempre al escándalo internacional de abuso y trata sexual encabezado por el financista Jeffrey Epstein y su círculo de colaboradores. Su testimonio fue clave para que múltiples víctimas se animaran a denunciar y para que el caso alcanzara dimensión mundial.
Una vida marcada por la vulnerabilidad y el abuso
Nacida en 1983 en Estados Unidos bajo el nombre de Virginia Roberts, Giuffre relató que sufrió abusos desde su infancia y pasó por hogares de acogida antes de terminar viviendo en la calle durante su adolescencia. A finales de los años noventa consiguió trabajo en un club del complejo Mar-a-Lago, en Florida, donde conoció a Ghislaine Maxwell, entonces colaboradora cercana de Epstein.
Según su testimonio, lo que parecía una oportunidad laboral como masajista terminó convirtiéndose en el inicio de varios años de explotación y abusos sexuales dentro del entorno de Epstein. Maxwell fue posteriormente condenada en Estados Unidos por reclutar y facilitar jóvenes para el financista.
Las acusaciones contra el príncipe Andrés
Giuffre aseguró que, mientras permanecía dentro del círculo de Epstein, fue trasladada a distintos países y presentada a figuras influyentes. Entre sus denuncias figuró el entonces príncipe Andrés del Reino Unido, a quien acusó de haber mantenido encuentros sexuales con ella cuando aún era menor de edad.
Una fotografía en la que aparecen ambos junto a Ghislaine Maxwell se convirtió en una de las imágenes más difundidas del escándalo. El miembro de la familia real británica negó reiteradamente cualquier conducta ilegal; sin embargo, en 2022 alcanzó un acuerdo económico extrajudicial con Giuffre para poner fin a la demanda civil presentada en su contra.
El caso generó una fuerte controversia internacional y dañó significativamente la imagen pública del príncipe, cuyo vínculo con Epstein quedó bajo escrutinio durante años.
Su salida del círculo de Epstein
De acuerdo con su relato, hacia 2002 logró salir del entorno del financista tras viajar a Tailandia, donde conoció al hombre con quien luego se casó y se mudó a Australia para formar una familia. Años después inició demandas civiles contra Epstein y Maxwell, lo que contribuyó a abrir nuevas investigaciones y a que otras víctimas hicieran públicas sus denuncias.
Posteriormente creó una organización dedicada a apoyar y visibilizar a sobrevivientes de trata y abuso sexual.
Su muerte y el legado del caso
En abril de 2025, Giuffre murió a los 41 años en Australia Occidental. Las autoridades informaron que no había indicios de violencia y su familia comunicó que se trató de un suicidio, señalando que el peso de los traumas sufridos durante su vida resultó insoportable.
Abogados y víctimas vinculadas al caso Epstein han señalado que su valentía fue determinante para exponer la red de abusos y presionar por investigaciones judiciales. A pesar de las condenas obtenidas, nuevas revelaciones continúan apareciendo, mostrando que el alcance del escándalo todavía genera repercusiones.
La historia de Giuffre permanece como uno de los testimonios más influyentes en la lucha por visibilizar los abusos sexuales cometidos por figuras de poder y las dificultades que enfrentan las víctimas para obtener justicia.
Nuevos documentos reavivan el caso Epstein
El caso volvió recientemente al centro del debate público luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos desclasificara millones de páginas de documentos vinculados a las investigaciones del caso Epstein, lo que ha permitido conocer nuevos detalles sobre las operaciones y contactos del financista.
La publicación de estos archivos ha generado renovado interés mediático y judicial, así como nuevas exigencias de transparencia y justicia por parte de víctimas y organizaciones defensoras de derechos humanos

