LA ADP: INCREMENTO SALARIAL, Su Demanda versus Posibilidades

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La Asociación Dominicana de Profesores bajo la dirección de su Comité Ejecutivo 2018-2021, encabezado por la Profesora Xiomara Guante y el Ministerio de Educación, Dr. Roberto Fulcar, firmaron un acuerdo el 30 de junio del 2021, precisamente el Día del Maestro, en dicho acuerdo estaba contemplado de manera genérica, esto es, sólo palabras, sin una fecha exacta y sin porcentaje, un aumento en el año 2022, la intención de esto era que la actual Diputada al Parlacen y alta dirigente del PRM, partido de gobierno, apareciera ante el magisterio como que había logrado un incremento salarial y quitarse el mote de haber sido la única presidenta de la ADP que no había conseguido nada en términos reivindicativos para los maestros, con la intención clara y manifiesta de presentarla como candidata de un bloque del gobierno y otros partidos aliados como candidata a enfrentar a Eduardo Hidalgo en la conquista de la presidencia de la ADP, obviamente, las pretensiones y las estrategias de los dirigentes magisteriales de ese bloque se enfrentó a su propia realidad cuando el gobierno somete a discusión el presupuesto de la nación en el mes de octubre del 2021, para ser aprobado por la mayoría del PRM en ambas cámaras del Congreso Nacional y este no contempló ningún incremento salarial.

Estos acontecimientos y los aprestos releccionistas del bloque oficialista en la ADP que enfrentó a Hidalgo el 13 de octubre 2021, que encabezaba un equipo de dirigentes que habían sido exitosos en las luchas reivindicativas del magisterio en sus gestiones al frente de la Asociación Dominicana de Profesores en los períodos 2012/15 y 2015/18, y nueva vez Hidalgo resultó victorioso.

En la toma de posesión del nuevo Comité Ejecutivo encabezado por Eduardo Hidalgo, este lanza un llamado a las autoridades del gobierno para iniciar el diálogo y ponerle número al aumento salarial del maestro ya que en todos los informes sobre la economía dominicana del año 2021 la inflación interanual era de más del 8 % y que este había pasado en términos reales a un quintil inferior en términos de la canasta familiar y bajo el agravante que desde el 2017 a los maestros no se les incrementaba el salario, no obstante el deterioro del mismo que en términos acumulados supera más del 18 %.

Llega el mes de enero y se inicia todo un periplo con las autoridades y el Ministro de Educación quien ofrece a la ADP e Hidalgo un 5 % en julio que se rechazó, pues estaba por debajo de la inflación, luego el Ministro ofreció el 7 % para julio y la ADP insistió en su 25 % para enero, se detuvo el diálogo y la ADP inicia una serie de actividades por municipales y regionales, el Presidente de la República manda el mensaje de que está dispuesto a conversar con la ADP y hace una llamada al presidente de la

ADP, en ese contexto y se inicia nueva vez la conversación entre el gremio y las autoridades de educación.

El debate de todo el mes de abril del ministerio y la ADP se centró en la discusión de su propuesta del 7 % en julio y la demanda del 25 % de ADP en enero hasta que, con los números en manos y bajo el entendido de que en el presupuesto del Estado en ejecución no hay fondos acreditados, ni una sola partida presupuestaria para ningún aumento, se llega a la conquista del 10 % para junio y la ADP hace acompañar de otras reivindicaciones, como la mejoría del seguro médico, mejoría de la escuela, actualización de los incentivos, viviendas, aplicación de la Evaluación del Desempeño, ratifica un aumento para el año 2024 y otras relacionadas con la comunidad educativa.

La realidad que se debatió fue la siguiente: mes de mayo, faltando 60 días para finalizar el año escolar, una sociedad exigiendo al Sr. Ministro Roberto Fulcar y a la ADP a través de Eduardo Hidalgo ponerse de acuerdo y no sacrificar la docencia a los hijos del pueblo, con una campaña en los medios de descréditos contra la ADP, acusándola todos los días de cuantas se les ocurrían, además de una campaña de EDUCA y algunos sectores empresariales hablando, con el poder económico que tienen y sus influencias en medios y líderes de comunicación, sobre todos los supuestos beneficios de los maestros y con ADP en boca para disminuirla, desacreditar a sus dirigentes para dividirla  y con la intensión difusa de manejar el presupuesto de Educación.

Un presupuesto sin partida para incrementos salariales, una inflación interanual de más del 8 %, un presupuesto nacional que debe financiar un déficit de cientos de miles de millones de pesos tanto con deudas externas como internas y que al adicionarles nuevas partidas en el Presupuesto Complementario deben financiarse por la realidad de hoy, con más deudas, era lo que estaba sobre la mesa del debate con las autoridades y ADP, debiendo esta sopesar la realidad planteada, y así lo hizo y se detuvo entonces toda campaña de descrédito y la acusación inmerecida de indolente ADP.

Hoy sorprende que algunos de los dirigentes magisteriales a través de las redes sociales, así como algunos programeros que se sirven del magisterio hayan iniciado una campaña en contra de su sindicato y sus autoridades, vendiendo resentimientos en el seno de la sociedad, haciendo del triunfo y la conquista de la ADP una derrota que solo redunda en sus miserias y en sus líneas anacrónicas ideológicas y la baja preparación para entender que los dirigentes de barricadas y dispuestos a encender las praderas y destruir los medios y las siembras no obtienen logros en la sociedad de hoy.

De forma individual para venderse ante el magisterio de que ellos podían lograr más de lo posible dicen no haber votado por lo conseguido, mintiendo sin ningún desparpajo, son acciones individuales y no de equipo, solo les hacen daños y dividen las acciones y luchas de la ADP con la farsa de que se presentaran como paladines de los procesos futuros a dirigir la ADP, pero ojo, ellos no poseen la capacidad para entender cuando algunas acciones afectan al país y su lucha no es reivindicativa, es caos y trepadurismo, entendiendo que en esos espacios llaman la atención y ascienden socialmente bajo un supuesto crecimiento y una futura catapulta política que beneficie a su persona y no al magisterio.

La ADP es una institución colegiada, existe allí el Centralismo Democrático, sus resoluciones o decisiones se toman por unanimidad o mayoría de votos de los 21 miembros del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato, de los 19 miembros participaron en la reunión donde se ratifica la resolución: 2 ausentes, 1 voto en contra, 1 se abstuvo y 17 votaron a favor del 10 % para junio con el cumplimiento integral del acuerdo firmado el año pasado; 17 de 19 es una mayoría abrumadora para los que hoy han salido a fomentar el caos, pues sus acciones lo que reflejan es que están en crisis y no entienden que es un anti valor negar los principios democráticos.

Cuando sucede esto, las instituciones entran en crisis, por suerte solo está en crisis mucho menos del 15 % de esos dirigentes frente a mucho más del  85 % que se colocó al frente de lo que convenía ante la situación y la realidad existente y las posibilidades, no queriendo esto decir que no se estará atento para seguir dialogando y conseguir conquistas reivindicativas futuras, según la marcha ordinaria de los acontecimientos en nuestro país en cuanto las variables macroeconómicas relevantes que mueven la nación.

Parafraseando a Jonatan Loidi, una crisis se presenta cuando ocurre un cambio brusco de las variables establecidas y que limitan nuestra capacidad de reacción, lo que la realidad nos está diciendo es que cuando hablamos de crisis, debemos hablar de cambios y dependiendo de la capacidad que se tenga para interpretar el cambio y como se reaccione ante él, es determinante lo que pasará subsiguientemente, ahora a qué nos referimos con cambio, a que el contexto cambió y cambiaron las circunstancias de la lucha y había que redefinir las estrategias o las consecuencias era el fracaso de la lucha por la consecución del objetivo fundamental, la mejora de la calidad de vida de los docentes a través de la mejora del salario, de su seguridad social integral y las condiciones del ambiente de su trabajo con los educandos, entre otras conquistas logradas en el acuerdo del lunes 16 de mayo de 2022 por la ADP.

Hoy es un gran momento para analizar cada una de las variables que mueven el modelo de lucha de la Asociación dominicana de Profesores, enrumbarlo hacia las posibilidades de nuevas acciones o perecer ante el despropósito de la indisciplina y el caos producto de la baja formación de algunos de sus dirigentes, que parece ser que los avances de la tecnología, la información y la comunicación les ha pasado por encima, como lo describió el poeta José Ángel Buesa, quien dijo, cito: “pasarás por mi vida sin saber que pasaste”, pero pasaste, será el lamento de los inadaptados, pues, la diferencia de hoy y aquellos que no conocen la realidad social en que vivimos es que no podrán entender ni podrán reaccionar positivamente ante los cambios de las variables que deben analizar y así producir las mejores propuestas ante la respuesta de producir los mejores resultados.

 

El Magisterio debe observar y debe meditar sobre aquellos actores de ADP que se han anquilosados en el pasado, medrando alrededor del Sindicato, detrás de intereses individuales y difusos que debilitan el único instrumento de lucha libre y democrático que le queda al país, pues la llamada Sociedad Civil, otrora articuladora de la conversación pública y contraparte del poder político, hoy es parte del esquema de dominación de nuestra nación y se sirve del poder político lo que nos desafía a permanecer con nuestra condición y así emular a los fundadores que en aquellos momentos tan difíciles de la historia democrática de nuestra nación ponían sus vidas al servicio de la solidaridad y el Magisterio Nacional, sin olvidar que vivimos en un mundo de cuarta revolución industrial, la disrupción de la biotecnología y la inteligencia artificial donde el cambio de paradigma es exigible.

Lucas F. L’paix