Santo Domingo. – La Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y el Instituto Global de Altos Estudios en Ciencias Sociales (IGLOBAL) celebraron la noche del martes 24 de febrero de 2026, en la sede de Funglode, la conferencia “Ni Uno Más Fuera del Aula”, un espacio de reflexión orientado a examinar los desafíos estructurales de la educación inclusiva en la República Dominicana y el potencial transformador de políticas públicas centradas en la equidad.
La actividad contó con la ponencia de la Dra. Fénix N. Arias, PhD, estratega en políticas públicas con más de veinte años de experiencia en los sistemas educativos PK-12 y de educación superior en Estados Unidos y América Latina. La moderación estuvo a cargo de Yamile Eusebio, en representación de Funglode, mientras que las palabras de bienvenida e introducción fueron pronunciadas por la rectora de IGLOBAL, Dra. Josefina Pimentel, quien subrayó la necesidad urgente de fortalecer la coordinación multisectorial para atender de manera efectiva a la población infantil neurodivergente.
Pimentel destacó que el país dispone de instituciones, leyes y asignaciones presupuestarias destinadas a la inclusión educativa; sin embargo, advirtió que “la debilidad está en la parte estructural para poder atender estas necesidades”, al enfatizar la brecha existente entre el marco normativo y su implementación efectiva.
Durante su intervención, la Dra. Arias abordó la realidad de los niños neurodivergentes —aquellos con TDAH, dificultades específicas de aprendizaje, condiciones sensoriales, retrasos en el desarrollo, condiciones neurológicas o discapacidades visibles e invisibles— y afirmó que el problema no radica en su capacidad de aprender, sino en la rigidez del sistema. “La discapacidad no está solo en el niño; está en el sistema”, sostuvo, al explicar que la exclusión se produce cuando el entorno educativo no ofrece ajustes razonables, apoyos adecuados ni seguimiento oportuno.
La especialista citó datos oficiales que indican que uno de cada diez niños y adolescentes entre 2 y 17 años presenta dificultades funcionales, y que apenas el 32 % de los niños con discapacidad entre 3 y 4 años accede a educación inicial, frente a casi el 50 % de sus pares sin discapacidad. Asimismo, señaló que la tasa de no asistencia escolar entre niños con dificultades funcionales duplica la de quienes no las presentan. “Esto no es marginal; es estructural”, enfatizó.
Apoyándose en referentes académicos, la conferencista alertó sobre el riesgo de que el sistema educativo reproduzca dinámicas de inclusión simbólica y exclusión práctica. Señaló que muchos niños que no logran adaptarse a un modelo rígido son progresivamente expulsados del sistema, sin que se revisen las causas pedagógicas o curriculares que inciden en la repetición y el abandono escolar.
“La educación no es un evento; es una trayectoria completa que culmina en un proyecto de vida viable”, afirmó Arias al cierre de su ponencia, al tiempo que hizo un llamado a transformar la conversación sobre inclusión en acciones concretas. Propuso articular esfuerzos interinstitucionales, impulsar reformas normativas, de ser necesario, y promover una agenda pública que garantice que ningún niño quede fuera del sistema educativo por falta de adecuaciones estructurales.
La conferencia reafirmó el compromiso de Funglode e IGLOBAL con el análisis riguroso de políticas públicas y la promoción de un modelo educativo que reconozca la diversidad como un valor y no como una excepción. El encuentro concluyó con un diálogo abierto entre especialistas, docentes y representantes de la sociedad civil, consolidando el mensaje central de la jornada: avanzar hacia una educación inclusiva no es solo una aspiración ética, sino una condición indispensable para el desarrollo sostenible y el fortalecimiento del capital humano del país.

