Biden considera que es un día triste para Estados Unidos. «Esto no es el final de la batalla»

0
10
Washington (EFE).-El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, afirmó este viernes que hoy «es un día triste» para el Tribunal Supremo y el país, después de que la corte revocara las protecciones al derecho al aborto.

El mandatario estadounidense también cargó contra los tres jueces conservadores del Tribunal Supremo del país nominados por su predecesor, Donald Trump (2017-2021), del fallo que elimina la protección al derecho al aborto.

«Tres jueces nombrados por un presidente, Donald Trump, están en el centro de esta decisión de acabar con la balanza de la justicia y eliminar un derecho fundamental de las mujeres en este país», dijo Biden en referencia a los magistrados Neil M. Gorsuch, Brett M. Kavanaugh y Amy Coney Barrett.

A favor del aborto

Afirmó que su Gobierno defenderá el derecho al aborto y animó a los estadounidenses a acudir a votar en los comicios de noviembre para garantizar una mayoría en el Congreso para sacar adelante leyes que lo amparen.

«Necesitamos más líderes estatales que protejan este derecho a nivel local (…) Tenemos que elegir a funcionarios que hagan eso», dijo Biden tras el fallo del Tribunal Supremo que revoca las protecciones al derecho al aborto.

Tribunal elimina derecho al aborto

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha eliminado el derecho constitucional al aborto en el país tras anular, tal y como se filtró a principios de mes, el fallo Roe contra Wade que reconoció por primera vez el derecho de las mujeres al aborto sin restricciones durante el primer trimestre del embarazo, un precedente legal que se lleva usando en el país desde 1973.

La decisión ha sido adoptada con el voto a favor de los seis jueces conservadores y el rechazo de los tres magistrados liberales del alto tribunal.

Al eliminar el carácter de derecho constitucional, el fallo del Supremo da vía libre a los estados para ejecutar su prohibición, en medio de una disputa sobre una ley de 2018 aprobada por la legislatura republicana de Mississippi para prohibir los abortos después de las 15 semanas.

En este sentido, los legisladores de más de una veintena de estados bajo el mandato del Partido Republicano tienen preparados ya proyectos de ley que prohibirían o restringirían el aborto en el momento en que Supremo anulara Roe contra Wade, según explicaron al principios de mes fuentes judiciales al periódico ‘The New York Times’.

Trece de ellos tienen preparadas ya las llamadas «leyes de activación automática» para restringir o prohibir el derecho al aborto en el mismo momento en que el Supremo anule el fallo con una decisión que, denuncian sus críticos, no se corresponde con las encuestas entre la opinión pública de Estados Unidos.

Misuri ha sido el primero de ellos a través de un comunicado de su fiscal general, Eric Schmitt, en su cuenta de Twitter. «Tras el fallo del Supremo, Misuri acaba de convertirse en el primer estado del país en poner fin de manera efectiva al aborto a través de esta opinión firmada por la Fiscalía General», ha anunciado en la red social. «Este es un día monumental para la santidad de la vida», ha añadido. El gobernador del estado, Mike Parson, ha ratificado la activación de la ley.

Según un sondeo del mes pasado preparado por la Escuela de Gobierno Harvard Kennedy y la Universidad de Texas, un 62,3 por ciento de los encuestados se opuso a anular Roe contra Wade y solo el 37,8 por ciento de los consultados se mostraba partidario de su anulación, de acuerdo con los resultados publicados por SCOTUSBlog, uno de los portales más destacados de información sobre el Tribunal Supremo.

En lo que a orientación política se refería, un 59,2 por ciento de los votantes declarados republicanos se mostraba a favor de la revocación, mientras que un 40,8 de los simpatizantes de este partido se mostraba a favor de mantener la situación tal y como estaba.

Después de Misuri, el fiscal general republicano de Texas, Ken Paxton, ha anunciado también que el aborto ahora es ilegal en todo el estado como resultado del fallo del Supremo, merced a su propia ley automática, que será ratificada por el gobernador del estado, Greg Abbott.