Moscú, 25 feb (EFE).- Rusia acusó a Ucrania de negarse a negociar después de que Moscú aceptara la propuesta de Kiev y sugiriera Minsk, la capital bielorrusa, como sede de las conversaciones.

Según el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, Ucrania propuso Varsovia como lugar alternativo para el diálogo tras lo cual «tomó una pausa» y «rompió la comunicación».

«Lamentablemente, esa pausa está acompañada por el despliegue de sistemas de lanzaderas múltiple en barrios residenciales, incluido en Kiev», dijo Peskov en una comparecencia de prensa.

Agregó que el Kremlin ve esta situación como «extremadamente peligrosa».

Rusia se mostró hoy dispuesta a enviar a Minsk una delegación para iniciar negociaciones con Ucrania después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aceptara la posibilidad de discutir el estatus neutral del país, con lo que Ucrania renunciaría a su aspiración a ingresar en la OTAN.

Sin embargo, Ucrania ha optado por negarse a negociar.

Peskov dijo que Moscú estaba dispuesta a enviar a Minsk «una delegación a nivel de representantes de los Ministerios de Defensa, de Exteriores y de la Administración Presidencial para negociaciones con la parte ucraniana».

El portavoz del Kremlin informó además que el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, estaba preparado para «crear todas las condiciones» para el inicio de las negociaciones entre Kiev y Moscú, que desde ayer no tienen relaciones diplomáticas, en Minsk.

Poco antes de la comparecencia de Peskov, en la que acusó a Ucrania de alargar las conversaciones sobre la posible sede de la futura negociación, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, llamó a los militares de Ucrania a tomar el poder y aseguró que con ellos «será más fácil llegar a un acuerdo» para poner fin a la operación militar rusa iniciada este jueves.