ANAHEIM. — El dominicano José Soriano continúa consolidándose como una de las grandes sensaciones del inicio de temporada en las Grandes Ligas, tras firmar otra salida dominante en la victoria 6-2 de los Los Angeles Angels sobre los Atlanta Braves en el Angel Stadium.
El derecho brilló durante ocho entradas, en las que permitió apenas una carrera, no otorgó boletos y ponchó a 10 bateadores, logrando su tercera apertura consecutiva de alto nivel. Con esta actuación, se convirtió en el primer lanzador de MLB en alcanzar tres victorias en la presente campaña.
Soriano exhibe una impresionante efectividad de 0.45, con 21 ponches y apenas seis bases por bolas en 20 episodios, números que lo colocan entre los brazos más dominantes del momento.
El abridor también continúa escribiendo su nombre en la historia de la franquicia. Tras sus primeras tres salidas, se une a figuras como Nolan Ryan, Chuck Finley, Jered Weaver y Shohei Ohtani como los únicos pitchers de los Angelinos con al menos seis entradas, una o menos carreras permitidas y cuatro o más ponches en cada una de sus primeras tres aperturas de una temporada.
Su racha sin permitir carreras llegó a su fin cuando Drake Baldwin le conectó un jonrón solitario, pero más allá de ese batazo, Soriano fue prácticamente intratable. Retiró a 19 bateadores de forma consecutiva en un tramo del juego y mostró un dominio total sobre la ofensiva rival.
El derecho fue altamente eficiente, necesitando solo 97 lanzamientos para completar sus ocho entradas. Provocó nueve outs por rodados y cuatro por elevados, además de generar 15 swings fallidos, destacando el uso de su curva y splitter como lanzamientos clave.
En el plano ofensivo, Zach Neto abrió el juego con un jonrón en el primer pitcheo del veterano Chris Sale, mientras que Jo Adell aportó un cuadrangular de dos carreras que ayudó a sentenciar la salida del zurdo, quien tuvo una noche complicada al permitir seis anotaciones.
Con actuaciones como esta, Soriano no solo reafirma su gran momento, sino que comienza a posicionarse como una pieza clave en la rotación de los Angelinos.

