Santo Domingo.- El secretario de Finanzas de Fuerza del Pueblo y miembro de la Dirección Política, Daniel Toribio, afirmó que el análisis del impacto del alza del petróleo sobre la economía dominicana confirma un hecho que no debe soslayarse: la crisis no es solo externa. «Si bien el conflicto en Medio Oriente ha elevado los precios internacionales del crudo, la magnitud del impacto doméstico obedece también a debilidades estructurales internas que permanecen sin corrección», señaló.
Toribio indicó que el Gobierno ha encuadrado la situación como un shock externo que justifica subsidios, controles y medidas de protección, y calificó ese enfoque de incompleto. «La economía dominicana no solo enfrenta el costo del petróleo; carga además con una política de combustibles carente de reglas claras, una estructura de precios opaca y un sector eléctrico que continúa absorbiendo recursos públicos sin mejoras verificables en eficiencia», expresó.
El economista recordó que la experiencia histórica lo ilustra. En 2008, con precios internacionales en niveles extremos, el país disponía de Petrocaribe, un mecanismo de financiamiento concesional que proveía alivio de caja. «Hoy no existe instrumento equivalente que amortigüe el impacto», advirtió.
Toribio calificó de grave la inconsistencia en la política de subsidios. Recordó que en 2022 se anunció una banda de referencia de entre US$85 y US$115 por barril como guía de actuación, pero que cuando el petróleo se ubicó por debajo de ese rango durante 2025, los consumidores no recibieron alivio proporcional. «Ahora, ante nuevas presiones al alza, los precios se ajustan al consumidor. Esta asimetría evidencia la ausencia de una regla creíble y predecible», afirmó.
El secretario de Finanzas señaló además un elemento sistemáticamente omitido: la relación entre subsidio y recaudación. «Mientras se publicita el esfuerzo fiscal para mitigar el impacto, no se informa con igual claridad el volumen de ingresos tributarios generados por los combustibles, lo que distorsiona la percepción sobre el costo fiscal neto», puntualizó.
Toribio sostuvo que en el sector agrícola los subsidios a fertilizantes ofrecen alivio puntual, pero no resuelven la vulnerabilidad estructural ante insumos importados, y que en electricidad la situación es más crítica, pues el volumen sostenido de recursos destinados al sector refleja un problema acumulado de ineficiencia, no una solución sostenible.
«La crisis internacional encontró un sistema local con insuficiente transparencia, reglas inestables y reformas de fondo pendientes. En esas condiciones, los costos se trasladan al consumidor sin mecanismos consistentes de compensación», concluyó.
El dirigente político llamó a avanzar hacia una política energética basada en reglas claras, mayor transparencia en la formación de precios y reformas estructurales en el sector eléctrico. «Sin esos cambios, la República Dominicana seguirá administrando crisis en lugar de corregir sus causas», sentenció.

