Punta Cana, RD.- Cada año en el país se registran entre 22 mil y 26 mil accidentes cerebrovasculares (ACV), equivalentes a 44 casos diarios, lo que convierte esta enfermedad en la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad, informó el presidente de la Sociedad Dominicana de Neurointervención y Neurología Vascular (SDNINV), doctor Luis Suazo, al dejar inaugurado hoy el Primer Congreso de Enfermedad Cerebrovascular.
El evento, que se celebra hasta el domingo en el Centro de Convenciones Dreams Macao, reúne a especialistas nacionales e internacionales de Argentina, España, Estados Unidos y Puerto Rico, con el propósito de priorizar el ictus en la agenda sanitaria nacional.
Suazo señaló que la alta incidencia del ACV está ligada a factores de riesgo prevenibles como la hipertensión y la diabetes, además de estilos de vida poco saludables. “La dieta caribeña, rica en sal y grasas, sumada al consumo de drogas ilícitas que lesionan las arterias cerebrales, constituye un cóctel peligroso”, advirtió.
El neurocirujano subrayó que el sistema de salud dominicano enfrenta retos estructurales para garantizar una atención rápida y equitativa. “No todos los hospitales cuentan con especialistas ni con recursos para trombólisis o trombectomías, por lo que se requiere una red nacional de ictus, que traslade al paciente no al centro más cercano, sino al más capacitado”, enfatizó.
Asimismo, destacó la urgencia de aplicar el “Código Ictus”, un protocolo que activa alertas médicas desde la llegada del paciente al hospital para asegurar diagnóstico y tratamiento inmediato. “En un ACV, cada minuto cuenta: millones de neuronas mueren por cada hora de retraso”, señaló.
El presidente de la SDNINV insistió en que el desafío no es solo médico, sino también social y político: “El país necesita garantizar acceso universal a los tratamientos más efectivos, sin distinción de edad, sexo o condición económica. La seguridad social aún tiene una deuda pendiente con el pueblo dominicano”, concluyó.
Sobre el congreso
El programa científico incluye un bloque dedicado al ACV isquémico, centrado en decisiones críticas en la sala de emergencias y en el rol de la neuroimagen. También se abordan protocolos prehospitalarios, la ventana terapéutica extendida para trombólisis intravenosa y nuevas técnicas de trombectomía.
Se examinarán además estenosis carotídea e intracraneal, aneurismas cerebrales y fístulas durales, comparando abordajes endovasculares y quirúrgicos. Un panel especial discutirá la enfermedad cerebrovascular en el embarazo y posparto, un tema sensible por su impacto en mujeres jóvenes y en la salud perinatal.
El componente formativo contempla el taller “ACV isquémico: del diagnóstico al tratamiento agudo”, con simulación de casos y revisión del Código Ictus intrahospitalario. También habrá una sesión de pósteres con reportes nacionales sobre trombosis venosa, hematomas subdurales y experiencias locales en trombectomía.
El congreso rendirá homenaje al doctor Osvaldo Marte Durán, pionero de la neurocirugía dominicana, cuya trayectoria ha sido clave para el desarrollo de la neurointervención y la formación de especialistas en el país.
Conferencias, simposios, talleres y pósteres integran este encuentro que busca acelerar la adopción de estándares de tiempo y calidad en la atención del ictus, desde la llamada al 9-1-1 hasta la reperfusión, con el objetivo de reducir la mortalidad y la discapacidad por ACV en la República Dominicana.
El congreso convoca a emergenciólogos, neurólogos, neurocirujanos, radiólogos, intensivistas, médicos familiares, residentes y personal de enfermería, bajo un mensaje claro: el ictus no espera, y la coordinación salva vidas.