MADRID.- El Real Madrid venció este sábado 2-0 al Levante en el estadio Santiago Bernabéu, en un partido condicionado por el ambiente hostil de la grada, que expresó su descontento con sonoras pitadas hacia el equipo blanco pese al triunfo.
Los goles del conjunto madridista llegaron en la segunda mitad. El francés Kylian Mbappé abrió el marcador al minuto 58 tras convertir un penalti, mientras que Raúl Asencio sentenció el encuentro ocho minutos más tarde con un certero cabezazo para el 2-0 definitivo.
El encuentro estuvo marcado por la reacción de la afición, molesta por los recientes resultados del equipo, que en apenas ocho días perdió la final de la Supercopa de España ante el Barcelona (3-2) y quedó eliminado en los octavos de final de la Copa del Rey frente al Albacete (3-2). A esto se sumó el cambio en el banquillo, con Álvaro Arbeloa debutando como técnico tras la salida de Xabi Alonso.
Desde el calentamiento previo al partido, con un Bernabéu aún lejos del lleno total, comenzaron a escucharse los primeros silbidos, que se intensificaron durante el anuncio de la alineación titular. Vinícius Jr. y Jude Bellingham fueron los jugadores más señalados por la grada, recibiendo pitos constantes a lo largo del encuentro.
Ni siquiera el inicio del partido apaciguó el malestar del público. Sin el himno sonando por megafonía, los pitos y las pañoladas volvieron a hacerse visibles en señal de desaprobación. El propio presidente del club, Florentino Pérez, también fue objeto de algunos gritos aislados pidiendo su dimisión.
En contraste, el estreno de Arbeloa en el banquillo del Bernabéu no generó una reacción destacada entre los aficionados.
Pese al ambiente adverso, el Real Madrid logró cumplir en el marcador y sumar tres puntos que alivian momentáneamente la tensión, aunque la respuesta del público evidenció el delicado momento que atraviesa el equipo a nivel institucional y deportivo.

