BARAHONA.-El presidente Luis Abinader y el director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Wellington Arnaud, inauguraron este domingo la planta de tratamiento de aguas residuales del municipio de Barahona, por un monto de RD$62, millones 500,000 mil pesos.

Arnaud recordó que los trabajos de la importante obra fueron iniciados el 13 de marzo del 2021, luego de permanecer más de 20 años en estado de abandono.

«En apenas 10 meses, los munícipes de esta demarcación ya tienen en funcionamiento esta importante infraestructura, gracias a una voluntad firme de nuestro presidente Luis Abinader de llevar agua potable a cada hogar dominicano», precisó.

El funcionario explicó que la planta tiene una capacidad para tratar 150 litros por segundos, impactando de manera favorable a 160 mil personas de los sectores Enriquillo, Baitoita, Pueblo Nuevo, Villa Estela, Las Flores, Camboya y Savica, del municipio cabecera, entre otros.

Destacó que durante los trabajos de rehabilitación de la planta  generaron más de 500 empleos directos e indirectos, que dinamizaron la economía de las familias barahoneras, conforme a la visión del presidente Luis Abinader.

Detalló que este sistema de tratamiento se encontraba fuera de servicio, por fallas en el sistema eléctrico, además carecía de mantenimiento.

Señaló que el agua residual que pretendía ingresar al sistema era desviada por un vertedero (aliviadero de tormenta) ubicado en el canal de entrada al desarenador y se conducía mediante una tubería de 30 pulgadas de hormigón armado hasta el Mar Caribe, sin previo tratamiento, lo que provocaba el brote de enfermedades, afectación de la calidad visible del agua y el paisaje, lo que impactaba considerablemente a los ecosistemas hídricos,  limitando cualquiera de los otros usos del agua, como el sector turístico con alto nivel de ser explotado.

Finalmente, el director ejecutivo del INAPA exhortó a los ciudadanos barahoneros a cuidar las instalaciones, así como evitar arrojar basuras a los contenes para evitar saturación de desechos sólidos en el sistema sanitario.